viernes, 2 de septiembre de 2011

CAPÍTULO 8: La primera prueba

Capítulo 8: La primera prueba


- ¿Algo que decirme?
- Verás -empezó Jeremy- Davies dijo que---
- ¿Tiene que ver con el equipo? -pregunté- ¿Van a echarme?
- ¡Pero que manía tienes! -exclamó Duncan- ¡Eres la mejor golpeadora que tiene Ravenclaw! Escúchame bien: No-vamos-a-echarte. Lo que pasa es que... Bueno, después del último partido...
- ¿En el que Cho se desmayó? -pregunté-.
Los tres asintieron.
- Si, precisamente, cuando Cho se desmayó -dijo Jeremy resaltando más cada palabra-...
- Tu la supliste como buscadora -continuó Brad- Y todo el equipo pensó--
- Creemos -dijo Duncan en un tono más delicado- Que lo mejor sería que tu fueras nuestra nueva buscadora...
- ¡¿QUÉ?! -pregunté después de unos minutos- Pero... ¡¿Por qué?! ¡¿Cho está enterada de que---
- Sí, Cho lo sabe -se apresuró Brad-.
- ¿Y bien? ¿Aceptó?
- En realidad... -dijo Jeremy- No es que le agrade del todo la idea... Pero--
- ¡Davies! -exclamó Brad señalando la puerta- ¡Ven aquí!
Roger acababa de entrar a la sala común y tenía la mano levantada en señal de despedida hacia alguien. Apenas nos vio sonrió más ampliamente y se acercó hacia nosotros.
- Así que ya le dijeron ¿eh? Bien, bien, perfecto, eso me deja las cosas más fáciles y--
- ¡Pero Davies! ¿Qué se te cruza por la cabeza estos días? -pregunté-.
- ¿Ah? -dijo algo colorado- ¡Nada! ¿Por... Por que preguntas? -dijo algo molesto-.
- ¡No acepto! -exclamé antes de pensar- ¡¿Por qué no dejas el equipo como está?! ¡Cho es una buscadora muy buena!
- ¡Pero tu eres mejor! -insitió Brad-.
- ¡Cállate Bradley! -dije pellizcándolo por debajo del brazo- ¿Tienen alguna mínima idea de como me siento ahora? ¡Estoy bajo presión constante por esto del Torneo! Así que se agradece dejar el equipo como está ¡Y no le vayan a hacer ningún cambio!
- Lo siento, Violet -dijo Roger en un tono serio pero calmado- La decisión está tomada. Tu reemplazarás a Cho como buscadora y ella a tí como golpeadora--¡Y lo hemos decidido todos! -exclamó al verme abrir la boca para protestar- Es lo mejor para el equipo.
- ¡No todos! Ni Cho ni yo estamos de acuerdo y seguimos formando parte de este equipo tanto como ustedes y ambas--
- Gana mayoría -dijo Jeremy-.
Abrí la boca para protestar pero decidí no hacerlo. No tenía nada en mi favor, excepto renunciar al equipo y todos, incluyéndome, sabían que no sería capaz. Fruncí el ceño y giré mi cabeza rápidamente hacia Duncan, que miraba al suelo con gesto indescifrable.
- ¿Por que no me dijiste? -pregunté- ¿Y cómo es que quieres que sea buscadora? ¿Sabes que ahora ya no practicarás conmi--
- Sí -respondió cortante- Y no creas que me hace mucha gracia, pero, como dijo Roger, es lo mejor para el equipo.
- ¡Hace un minuto estabas insultando a Roger conmigo! -exclamé algo desesperada sabiendo que no tenía mucho de mi lado- ¡¿Pero en que sentido es esto mejor para el equipo?!
- Por que eres mucho más rápida y ágil que Cho, normalmente estos últimos partidos ha seguido de cerca a otros buscadores y tememos que a alguno de ellos se le ocurra hacer algo como el Amago de Wronski... Oí que a Potter le sale muy bien... -dijo Jeremy---
- ¡Harry no le haría nada así! -exclamé- A él le gusta Cho -dije bajando un poco la voz al descubrir que éramos el centro de atención de la Sala Común de Ravenclaw- Y Cedric nunca se rebajaría a hacerle algo así a una chica... ¡Vamos, Cho es muy buena!
- Bien, pero aunque Harry o Cedric no le hagan nada como eso -dijo Roger- Malfoy haría cualquier cosa ¿Sabes?
- Sí, ya se ¬¬ 
- Es precisamente por eso que necesitamos a alguien como tú. Alguien que esté totalmente alerta en momentos así... Solo piénsalo -dijo antes de irse-.
Roger subió por la escalera que llevaba a la habitación de los chicos seguido muy de cerca por Jeremy y luego por Brad. Duncan se paró lentamente después de unos minutos, mirando al suelo.
- ¿Por eso Cho es indiferente conmigo ahora? -pregunté-.
- Supongo que sí -dijo mientras volteaba para quedar cara a cara conmigo y se encogía de hombros-.
- Ella no estaba de acuerdo -dije mirándolo con el entrecejo fruncido- Y yo tampoco.
- Violet, ya no hagas tanto rollo, ¡La vida no gira en torno a ti! -exclamó con un leve tono de enojo en la voz- Ahora tienes cosas más importantes en las que pensar y no vale la pena que te pongas así por una posición en el equipo... Sabes que no vas a renunciar, todos lo saben, y no lo harías aunque se te pasara por la cabeza; te conozco mejor de lo que crees ¿Sabías? Ahora te ruego que te concentres en no morir el martes, o tendremos que hacer muchos más cambios en el equipo -dijo indiferente. Buenas noches -dijo en un tono más débil, casi preocupado por lo que me había dicho, mientras subía las escaleras hacia la habitación de los chicos-.
Miré mi reloj. Ya era pasada la 1 de la madrugada, imagino que Harry está hablando con Sirius o algo así, pero yo no puedo hacer mucho. Subí a mi habitación, llamé a Pain que entró volando por la ventana y me dormí. 
A la mañana siguiente tenía que ir rápido a clases de Herbología así que no desayuné nada y salí corriendo a los invernaderos. La clase fue una total porquería. Como compartíamos con Slytherin, Parkinson se pasó media clase tratando de [joder] molestarme. Por otra parte, me disculpé con Cho por haberle 'quitado' su puesto en el equipo. Ella se mostró muy comprensiva al saber que yo no quería el puesto y eso me quitó un poco del peso que llevaba encima. Después de comer, Hermione fue a la sala común de Gryffindor para hacer los deberes que ya le habían puesto. A Harry no le apetecía pasar el descanso encerrado haciendo tarea así que decidimos dar un paseo al borde del Bosque Prohibido.
- Harry... ¿Puedo hacerte una pregunta? 
Este asintió.
- Tu... Algún día querrás ser capitán de tu equipo de Quidditch... ¿No?
Harry se detuvo en seco, al parecer nunca había considerado esa opción. Antes de responder casparreó.
- Sí, sí, sería grandioso...
- Y si-hipoteticamente- yo también fuera capitana, es decir, si ocupáramos los mismos cargos...
- ¿A dónde quieres llegar con esto?
- Nada, nada -respondí de inmediato-.
- ¿Has hablado con Cedric? -preguntó él cambiando de tema-.
- No, hoy no -dije- Tuve Herbología con Slytherin, Encantamientos con los de un año menor de mi grupo de Ravenclaw y luego fui a Aritmancia.
- Entonces, ¿No sabes lo de los dragones? -preguntó bajando la voz-.
- ¿Que dragones? -pregunté-.
- Verás, Hagrid me dijo anoche--
- ¡¿Hagrid te lo contó?! -pregunté un tanto alarmada- ¡Me dijo que no le iba a decir nada a nadie!
- Pues, era obvio que me lo contara a mí -dijo un poco molesto- Estoy tan metido en esto como tú--
- ¿De que dragón estás hablando? -pregunté-.
- ¡De la primera prueba del Torneo! ¡¿De que hablabas tu?!
- Emm... Nada importante. [Bwajajaja nunca sabrán que le regalé a Hagrid de navidad >xD] ¿Dragones?
Harry asintió con la cabeza.
- ¿Que? ¿Debemos cuidar uno? ¿Matarlo? -pregunté-.
- Creo que quieren que nos enfrentemos a ellos...
- Bueno... Estaré preparada -dije sacando mi varita del bolsillo de la túnica- Iré a practicar algo. ¡Nos vemos en la cena! -grité cuando estaba lejos de él-.
Corrí hasta la biblioteca, cuidando de que ni Filch y la señora Norris me vieran. Aún tenía quince minutos de descanso. Podría averiguar algo sobre los dragones... Pero aún así... Será complicado. Viktor, Fleur y Cedric tienen ventaja al ser mayores y saber realizar hechizos más complejos. Cedric, él ya sabe lo de los dragones. Aún más ventaja. ¿Cuánto tardarán los otros en saber? O peor, ¿Ya sabrán algo? Este libro es pura basura, no sale nada y estoy perdiendo el tiempo. Nueve minutos. Allí está Krum y su grupito de admiradoras. ¿No pueden irse a otra parte? ¡Hablan demasiado alto! ¿Estará Krum leyendo algo sobre dragones? No puedo concentrarme. ¿Y si está leyendo algo importante? Pero, ¡¿Que hago?! ¿Me acerco y le digo: 'Hola Vicky, ¿Que tal andas? ¿Lees algo sobre dragones?' ¡No! ¡Este libro tampoco sirve! Siete minutos. Esas idiotas... Si no vienen a leer deberían quedarse en su habitación viendo su foto... Sería prácticamente igual, ya que no se mueve... Está leyendo algo muy importante como para no moverse... ¡Vamos Krum, da señales de vida! Este libro ni siquiera se acerca... No se como voy a encontrar nada de dragones en mi libro de Pociones ¬¬ Cinco minutos. Mierda, el libro está muy arriba, no alcanzo, me voy a caer. ¡¿Quieren callarse?! Este libro... ¿Que puede interesarme a mi esto? Dos minutos. Krum sigue allí sentado y sus admiradoras casi hablan a gritos. ¡Ya no las soporto!
- ¡¿QUIEREN CALLARSE LA BOCA DE UNA BUENA VEZ?! -les grité- ¡Esto es una biblioteca no un partido de quidditch! ¡Si quieren pedirle un autógrafo, háganlo y ya! ¡Si Lavender, les estoy gritando!
Me miraban indignadas, como si no hubieran estado gritando allí los últimos minutos. La señora Pince llegó y nos echó a todas a patadas de su preciada biblioteca. Ellas se fueron, furiosas, por un pasillo. Yo me quedé parada, pensando que hacer para saber algo sobre los dragones.
- Bu -sentí en mi oreja-.
- Hola Gaby... -dije sin voltear a ver-.
- Menudo espectáculo has montado en la biblioteca -dijo sonriente- ¿Por qué desperdiciabas tu recreo... aquí? -dijo señalando la entrada de la biblioteca como si fuera una gran bomba fétida-.
- Ya sé algo de la primera prueba -dije bajando la voz y sujetándola de la muñeca para llevarla a un sitio más apartado-.
- Ah, ¿Descubriste a los dragones o alguien te dijo? -preguntó sin inmutarse-.
- ¬¬ ¡Sabías algo de la prueba y no me--
- Me acabo de enterar -dijo tranquilamente- Cedric te está buscando, ¿Pero qué hacías allí?
- Buscaba información, algo que me ayudara contra los dragones...
¿Quieres información? Bien pues, son muy variados, hay unos que son bastante torpes... Si quieres saber su punto débil, son los ojos. Intenta hacer algo con ellos. Si tienes suerte y te toca contra uno torpe, con distraerlo será suficiente... ¡Ah, y además...! No me mires así, es que soy una experta en el tema -dijo orgullosa- Bueno, si no te toca uno tan tor---
La voz de Gaby quedó ahogada por la campana, ya era hora de volver a clase y me extrañó que ella no terminara de contarme lo que me tenía que contar y se fuera a clases.
- ¿Por que te vas? -pregunté a lo lejos-.
- ¡Este es mi año de los Timos! ¡Y McGonagall me amenazó por séptima vez con no dejarme hacerlos si sigo faltando a sus clases! ¡Adiós!
Gaby se fue corriendo al aula de Transformaciones, atropeyando a todos los menores que se le atravesaban y pisando a los mayores gritando: ¡Quitense de mi camino!
Yo decidí practicar algo mientras los demás estaban en clase, así que fui a un aula vacía y comencé a pensar. Los ojos... Su punto débil son los ojos. Un millón de imágenes invadieron mi mente. Recordé a Violet [II], recordé como pude ver su pasado simplemente manteniendo contacto visual con ella, pero también recordé como nadie más pudo, ¿Sería eso una buena señal? ¿Una ventaja o algo así? No podía más, el dolor era demasiado intenso. Poco a poco los recuerdos iban aumentando, no podría soportarlo por mucho más, perdería el control y atacaría a alguien. Rápidamente arrojé mi varita lo más lejos que mis brazos me permitieran, ya iba perdiendo el control sobre ellos. No quería tener nada cerca, especialmente mi varita, si volvía a sufrir un ataque. En un forzoso abrir y cerrar de ojos, estos ya no eran azules, sino rojos. 
- No hoy... No ahora -me dije a mí misma tratando de resistir a lo que se parecía mucho a un maleficio Imperius- NO HOY -exclamé-.
Volví a cerrar los ojos y caí al piso. Me senté y me recosté contra la pared. Ya no tenía la necesidad de pararme a agarrar esa varita, pero solo habría una forma de comprobar que había vuelto a ser yo. Me levanté con torpeza del suelo y vi mi reflejo en el cristal de la ventana. Mis ojos volvían a ser azules.
- Genial... -murmuré- Es un paso...
De acuerdo, sí, era un paso. Por lo menos ya sabía que si me resistía lo suficiente podría controlar lo que me pasaba, pero ese era el asunto: ¿Qué me pasaba? Tenía una idea... Eso podría explicar los ojos pero... No... No podía estar pasándome esto a mí... Tendría que hablarlo con alguna persona que le haya pasado pero... Pero no le pienso hablar a Ginny. 
Ahora a seguir con los dragones...
Los dragones... Sí... Si su punto débil eran los ojos, debía practicar algo relacionado. Veamos, tal vez me descuenten puntos si lo dejo ciego... ¿Y si Gaby acierta? Tal vez me toque un dragón bastante torpe, y si fuera así, solo bastaría con confundirlo. Tal vez ponerlo en una especie de trance funcionaría... Sí, dormirlo o algo estaría bien... Entonces, tendría que practicar encantamientos para hipnotizar. Pero... ¿Con quién...? En unos minutos pensé...
- Pain... -susurré- Te necesito...
Un gran águila entró por la ventana al mismo momento que yo sacaba mi varita.
- Óyeme bien, el día de mañana va a estar muy difícil para mí y más si no colaboras conmigo en esto -dije rápidamente- Tendré que pelear con dragones y no estoy entrenada para hacerlo. Necesito tu ayuda, Pain, necesito que dejes que practique hechizos en ti. Prometo que no te dolerá. Solo tienes que avisarme si el efecto funciona o no... 
Como respuesta el águila asintió y se colocó encima de una mesita extendiendo las alas.
- Solo necesito probar con unos cuantos hechizos... A ver cual es el indicado. Quiero que muestres toda tu resistencia posible, porque no es lo mismo con un águila que por más fuerte que sea, puedo sostener en mi brazo, que con un dragón de quien sabe cuantos metros... ¿Preparada? ¡Preasenta kriptonitum! -exclamé con fuerzas y vi como Pain cerraba las alas lentamente- Eso es... Ahora... Ven.
Pain trataba de librarse del hechizo pero no era suficiente. Se quedó suspendida en el aire a medio camino, un poco más cerca de mí que de la mesa.
- Pain -dije rompiendo el contacto visual- Esto no funcionará si no pones de tu parte, por más que quieras complacerme, no creo que esa sea la intención del dragón al que me tendré que enfrentar, así que... -Pain volvió a posarse sobre la mesa, esta vez más decidida- Bien, ¡Preasenta kriptonitum! -exclamé más fuerte que la vez anterior-.
El águila mostró mucha más resistencia esta vez. Aunque estuvo tentada a venir conmigo, se quedó forcejeando en la mesa.
- Bueno... -dije rompiendo el hechizo- Lo hiciste muy bien Pain, pero eso significa que no es suficiente para combatir a un dragón... A ver... ¿Preparada?
Volvió a extender las alas como gesto de asentimiento.
- ¡Debitum vagio! Ok... Baila -dije recordando la clase con Ojoloco en la que nos enseñó el maleficio Imperius-.
Pain no se movió. Quedamos unos minutos mirándonos fijamente a los ojos cuando decidí romper el contacto visual.
- Este está peor que el anterior -dije algo frustrada- ¿Crees que me descontarían muchos puntos si hago el maleficio Imperius? -Pain me miró con un gestó reprobatorio- De acuerdo, creo que debería intentar algo diferente -Ella volvió a extender las alas, dando a entender que quería que lo tratara de nuevo- De acuerdo, usaré otro hechizo... ¡Oculus dormienti hypnose! -exclamé-.
Esta vez el hechizo enserio pareció funcionar. Pain tenía la mirada perdida y sus ojos eran más claros que lo habitual. Esta vez estaba fuera de sí.
- Vuela en círculos -ordené-.
El águila no mostró ninguna resistencia y comenzó a volar por todo el salón. Después de hacer algunas piruetas, empezó a ulular, cosa que odiaba, e imitaba muy bien a Pigwidgeon cuando se emocionaba. La forcé a colocarse en mi brazo cuando rompí el contacto visual. Pain pareció sorprendida de encontrarse allí pero rápidamente entendió todo. Después de agradecerle, practicamos un par de veces más y salió volando por la ventana. Me sorprendí al ver que el cielo ya era totalmente añil, no tenía ni idea de cuanto tiempo estuvimos practicando. Bajé las escaleras. Ya se oían los tintineos de los cubiertos rozando contra los platos. Abri las puertas del Gran Comedor y fui hasta la mesa de Ravenclaw, me senté junto a Duncan y comencé a servirme.
- ¿Desde hace cuando tiempo están comiendo? -le pregunté-.
- Desde hace muy poco -respondió contento, como si anoche no hubiera pasado nada- ¿Qué hacías?
- Te explico en la sala común, tengo hambre.
Y sin dar más explicaciones, me serví un poco de todo y comencé a comer. Aunque no lo parezca, ese hechizo necesita demasiado esfuerzo, así que hasta mañana no practicaré más.
Al terminar de comer, busqué a Cedric, le dije que ya sabía lo de los dragones, pero no le expliqué nada de lo que planeaba hacer. Después busqué a Harry y a Hermione. Hablé un rato con ellos y luego busqué a Gaby. No la encontré por ninguna parte, esperé a que se vaciara un poco el Gran Comedor pero ella no estaba allí. Al final, decidí ir a la Sala Común. Le conté a Duncan lo que hice toda la tarde y me quedé un buen rato hablando con él sin tocar el tema del Quidditch. Al final el decidió que era muy tarde y debería dormir para lo que me esperaba mañana. Se despidió de mí con su habitual beso en la frente y se fue a su habitación. Yo también fui a la mía y simplemente me acosté en mi cama y me dormí.
Me desperté a las cuatro de la mañana ya que no podía dormir. Estaba muy nerviosa, tenía un nudo en la garganta que no me dejaba respirar. Pensé que iba a ser más fácil con el hechizo correcto, ya que me lo sabía de pies a cabeza y estaba segura de que funcionaria... ¿Pero y si no? La expectativa de tener un dragón frente a mí era estresante, bueno, Violet [ÎI] era un dragón, pero esta situación era muy distinta. Ya eran como las siete de la mañana cuando las demás se pararon. Me dieron ánimos y me ayudaron a pararme de la cama. Hasta Ginny parecía haber olvidado todos estos días de silencio entre nosotras, todo parecía ser como antes. 
- Vamos Violet, ve, tienes que comer algo -decía la pelirroja preocupada-.
Negué con la cabeza. Pain entró por la ventana y comenzó a picarme la oreja.
- De acuerdo Pain, ya basta -dije en tono cortante-.
'Toc, toc, toc' 
- ¿Puedo pasar? -sonó una voz detrás de la puerta- Ups, muy tarde. Vamos a... Vivi, por favor, no te quiero ver así.
Duncan se acababa de arrodillar al lado de mi cama y me acariciaba la cabeza. 
- No pasa nada... -susurraba- Diddy está aquí...
- ¿Diddy? -preguntó Cho al borde de la risa-.
- Me decía así cuando éramos niños ¿Si? Siempre te hacía así cuando te asustabas ¿Recuerdas? Hasta que un día Pain me mordió en---
Asentí con la cabeza sin dejar que terminara la frase.
- Vamos -me alentó Ginny- De seguro si comes recuperas el habla.
- Sí, sí, eso siempre te gusta, eres una glotona -dijo Duncan, burlándose para animarme-.
Me vestí y bajé acompañada por Duncan y Ginny. Apenas me dio tiempo de agarrar algo cuando Ludo llegó por mí. Miré a ambos preocupada.
- No te preocupes, todo irá bien -dijo Ginny, abrazándome- Estaremos apoyándote desde las gradas.
- Estoy más que seguro de que harás una excelente presentación -dijo Duncan acariciando mi cabello- Pain estará contigo -dijo acariciando la cabeza de Pain- Buena suerte -dijo finalmente y besó mi frente como siempre-.
Ludo me acompañó hasta que estuvimos afuera del colegio. Después me dijo hacia donde tenía que ir y me dejó con la excusa de que tenía que preparar los últimos detalles. Caminé con Pain en mi brazo mientras la gélida brisa de la mañana nos daba en la cara. Tropezaba varias veces con piedritas o raíces sueltas, estaba bastante torpe.
- ¡Ah! -volví a tropezar y finalmente caí- ¿Qué haces aquí?
- Te ayudo -dijo Draco sosteniendo mis brazos-.
- ¡NO, YO PUEDO SOLA! -grité mientras me ponía de pie- Perdón, yo puedo sola -dije bajando el tono de la voz-.
- ¿Ya va a comenzar la primera prueba? -preguntó el rubio-.
- Sí, y tengo que irme -dije mientras caminaba hacia donde me dijo Bagman-.
- ¡No, espera! -exclamó Draco y me sujetó del brazo. Pain aleteó-.
- ¡¿Qué?! 
- Yo... Quería desearte suerte -dijo y me besó en la mejilla-.
- Gracias -murmuré mientras se iba-.






- ¡Hasta que llegas! -exclamó Cedric-.
- Bien, bien, ya que están todos los campeones... -empezó Bagman-.
No llegué a oír nada del resto de lo que dijo. Era demasiado para mí. Tendría que enfrentar a un dragón en pocos minutos, Ginny ya no estaba molesta conmigo y Draco tampoco parecía estarlo. Imagino que lo mismo debe estar pasando con Ron. Duncan debe estar muy preocupado, aunque confía en mi... Lo único que me mantiene tranquila ahora es que sé que Pain está conmigo...
- Señorita, ¿Está escuchando?
Barty Crouch se acercó a mí. Yo negué con la cabeza.
- He dicho que esta águila no podrá acompañarla en su prueba. Lo lamento, pero tendrá que quedarse con nosotr... -dijo tratando de agarrar a Pain, pero como respuesta, esta cerró con fuerza un pico mordiendo a Barty en un dedo- ¡Auch! Veo que... Está entrenado.
Pain apretó con fuerza las garras alrededor de mi brazo y me miró a los ojos. Yo asentí con la cabeza y la agarré suavemente con ambas manos.
- Pórtate bien -fue lo última que le dije y la metí en la jaula que me indicaron-.
- Muy bien, muy bien... Un excelente macho ¿Cierto? -dijo viendo a Pain. Así que... Si era macho... No encontré las palabras para responder. Cedric me miró de reojo-  Ahora... Si pudieran acercarse... Bien, formen un círculo... Srita Delacour, aquí va usted, Srita. Vinderwal, por aquí, por aquí... Sr. Krum al lado de la Srita. Vinderwall... Sr. Diggory, usted está bien ahí... Y... Aquí Sr. Potter... Muy bien. Para medir su valor, cada uno deberá enfrentar un dragón y quitarle su huevo dorado, ya que esa es la pista para su próxima prueba. Aquí tendrán que escoger a su respectivo dragón... Srita. Delacour, si fuera tan amable... 
Crouch le acercó una bolsa a Fleur. Ella metió la mano y salió con un pequeño dragón de color verde con un número 2.
- Muy bien, un buen ejemplar de un Galés Verde... Srita. Vinderwall, usted sigue...
Metí la mano en la bolsita y sentí como unos dientes se encajaban en mi dedo. 
'Desgraciado...' pensé. Cuando saqué la mano, un dragón negro de ojos morados y penetrantes con un número 4 en el lomo seguía mordiendo mi dedo índice.
Me quedé observándolo, luego miré a Harry que me devolvía la mirada.
- Excelente, un buen ejemplar de un--
- Hébrido Negro... ¿Es hembra? -pregunté-.
- Por supuesto, todas son hembras ya que son más agresivas (Oh gracias ¬¬), ahora, Sr. Krum...
Un Hébrido Negro hembra... Otra vez. Si tan solo fuera una cría... Aunque no iba a ponerme a hacer preguntas sobre el dragón, sería muy sospechoso... Podrían pensar que hacía trampa o algo.
Cuando ya todos hubieron agarrado a su dragón, nos dieron dos minutos para relajarnos antes de que el primero (que era Cedric) saliera a competir.
- Buena suerte -le dije antes de que saliera-.
El me saludó con la mano y se fue al mismo tiempo que sonaba un cañon y un millón de aplausos. Se escuchaba la voz de Ludo Bagman y a la multitud. Era horrible la sensación que tenía cada vez que se oían gritos de parte del público y a Bagman decir: ¡Uy! ¡Eso estuvo cerca!
Krum estaba en un rincón, simplemente parado. Fleur se paseaba de un lado al otro y Harry parecía practicar un hechizo, muy preocupado. 
Sabía que no podía hacerlo pero igualmente abrí un poco la carpa para observar a Cedric. 
- Está vivo -dije cuando al fin agarró el huevo dorado al mismo tiempo que cerraba la carpa-.
Cuando Fleur y Krum ya hubieron terminado con su dragón, me sentí más aterrada que nunca. Por más ánimos que me dieran, ¿Qué sabían ellos? Nadie sabía exactamente si iba a sobrevivir y eso era lo que más me aterraba.
Justo antes de salir por la carpa oí un aullido tras de mí. Un ladrido y después otro aullido. Volteé a ver que era y cualquier persona podría haber dicho que era un lobo común y corriente, pero esa mecha azul eléctrica que cruzaba su espalda era idéntica a la que había en el pelo de...
- ¡Gaby! -dije y fui a abrazar a la lobita pero cuando había llegado donde ella ya no estaba una loba, sino Gaby-.
- ¡Buena suerte! -dijo y me abrazó- La fiesta que te espera cuando terminen...
- ¿Fiesta? ¿Qué fiesta? 
- ¡Apurate que ya te toca! -dijo y me sonrió- ¡Se que lo harás genial!
Me volví a la carpa para salir y lo último que oí antes de hacerlo fue otro fuerte aullido. Salí de la carpa y no se oía nada más que el ensordecedor aplauso de la multitud. Apenas se oía la voz de Bagman. Yo trataba de encontrar a Pain por sobre todas las cabezas y la-- Bueno, lo vi forcejeando para escapar de la jaula; a su lado estaba Ginny gritándole (imagino que se quedara quieto) y al otro lado estaba Duncan parado muy atento. Más allá vi a Hermione y a Ron y por último, sentado con los de su casa, estaba Draco. Antes de voltearme a ver al dragón distinguí a Gaby que se estaba acomodando entre Fred y George.
Ahora sí, tenía que concentrarme en la prueba. Sentí una respiración caliente tras de mí y cuando volteé me conseguí con dos ojos violetas penetrantes observandome fijamente. No sabía si moverme o no, porque era muy probable que me atacara si lo hacía. Volteé a ver su pata: no había ningún collar ahí. Aunque no estaba totalmente segura de que fuera Violet, aún no estaba lo suficientemente cerca como para poder verla a los ojos y mantener la mirada como aquella última vez, así que decidí acercarme más.
Mala opción.
Mi mano izquierda quedó totalmente abrasada por un fuego negro encandilante que el dragón de peil negra y áspera dejó escapar por su hocico.
Retrocedí. Está más que claro (por lo menos para mi mano izquierda) de que esta no es Violet. Desesperada, agarré mi varita. Ella ya había abierto la boca para atacar cuando grité
- ¡Oculus dormienti hypnose! -grité y la miré directamente a los ojos- Perfecto -murmuré-.
Quedó completamente quieta, para mi suerte, había hecho el hechizo correctamente. El problema era que para que este funcionara, debía mantener el contacto visual con el dragón y no podía ver hacia donde estaba el huevo dorado. Decidí abusar de mi suerte y retroceder los más cautelosamente posible, sin apartar la vista de sus ojos violeta...
- ¡Mierda! -murmuré un segundo antes de caer-.
Una roca se había interpuesto en mi camino hacia el huevo, haciendome caer y romper el contacto visual con el dragón y por lo tanto, arruinando el efecto del hechizo. El dragón hembra, más furiosa que antes, agitó ferozmente sus alas y su cola y se abalanzó hacia mí. Por suerte pude agarrar mi varita antes de salir corriendo. La cabezota del gran monstruo aterrizó donde yo habría estado segundos atrás, en un montón de rocas, pero surtió el mismo efecto como si un mosquito se le hubiera parado en la punta de la cola.
Me esforcé para lograr el hechizo de nuevo pero aunque lo hice correctamente, el dragón no caería de nuevo. Solo pensé en correr hacia el huevo lo más rápido que mis pies me permitieran y eso fue lo que hice, pero el dragón me acorralaba, no importa la dirección que tomara. Cuando enserio pensé que iba a tomar el huevo, la bestia se apareció detrás de mpi y agitó su cola con tal fuerza que varias rocas se desplomaron a mi alrededor, dejándome acorralada y sin varita. Se acercó a mi con aire victorioso cuando en un momento de pánico y al borde del llanto le grité
- ¡Ya basta! ¡Detente!
Ya sé, fue estúpido gritarle a un dragón de esa manera... ¿O no?
La hembra pareció haberme entendido por un momento y dejó su cabeza suspendida en el aire, a unos palmos de mi cara.
- Ahora -dije recuperándome y engrosando mi tono de voz- ¡Déjame tranquila para agarrar el bendito huevo! Aunque... -me detuve un momento- Pensándolo mejor, ¿Por que no me traes tu ese huevo?
El dragón se quedó quieto, como indignado por semejante petición. Arqueé las cejas ante su desobediencia pero esta no reaccionó y pensé que volvía a abusar de mi suerte. Crucé a zancadas el espacio que me separaba del huevo y  me volteé a verla antes de tomarlo y como no reaccionaba lo agarré sin inmutarme más. Lo sostuve en alto mientras el público, perplejo, aplaudía y gritaba desde las gradas, supongo que nunca habían visto nada así, al igual que yo hasta ahora... Después algo me sacó de mis pensamientos de gloria. Tiré el huevo dorado al suelo y corrí hacia donde se encontraba...
- ¡Pain! -chillé abrazando al águila que había sido liberada segundos atrás- ¡Pain, lo hice! 
El águila lanzó un chillido de victoria. Miré a la Hébrido Negro hembra; esta inclinó la cabeza y volvió a tumbarse en el suelo y yo también asentí con una gran sonrisa. Dejé que Pain se posara en mi brazo derecho (ya que el izquierdo estaba chamuscado) y lo levanté en alto, dando a aclarar cual era mi verdadero premio...


- ¡Violet!
Acababa de salir de una pequeña tienda que simulaba una enfermería cerca del campo donde estaban los dragones. Allí la señora Pomfrey me arregló la mano con un poco de esencia de díctamo. Cuando vi a un pelirrojo correr hacia a mí...
- ¡¿Charlie?! -pregunté- ¡Que alegría! ¿Que haces aquí?
- Traje a los dragones -explicó- lo que acabas de hacer fue una actuación formidable sin duda, te ganaste la confianza de ese animal -dijo sonriente- ¿Está mejor tu mano?
- Sí, la señora Pomfrey me puso un poco de esencia de díctamo, no era nada grave... ¿Charlie? ¿Puedo preguntarte algo?
- Con toda confianza -respondió con una sonrisa-.
- ¿Has... Has sabido algo de Violet...? Ya sabes... El Hébrido Negro hembra de la navidad pasada...
Su rostro se ensombreció por un segundo. Metió ambas manos en el bolsillo y se tomó su tiempo para responder.
- Violet... He recibido noticias... Encontraron el cadaver de un Hébrido Negro hembra, no muy joven y no muy lejos de Gran Bretaña...
- Pero... ¡Pero podría ser cualquier Hébrido Negro! 
Charlie negó con la cabeza
- La encontraron junto a esto -dijo sacando un collar enorme de piedras preciosas de su bolsillo-.
Lo examiné bien. Era el collar que le había colocado en la pata a Violet hace un año, la única diferencia es que tenía una gran marca de fuego que lo partía, por el resto, estaba intacto.
- Pero... Mira, Charlie, si te fijas bien, puedes ver claramente la marca que deja el fuego sobre la plata... Puede que Violet lo haya hecho a propósito ¿No? Puede que ella aún siga viva ¿No?
Él negó con la cabeza. Se a¿me aguaron los ojos al pensar en lo ocurrido. Una vez llegué a pensar que Violet era mi madre convertida, ¿Que les pasaba a las personas que morían dos veces? Charlie me rodeó con un brazo como suelen hacerlo los hermanos mayores, porque así lo consideraba a él, como un hermano y caminamos hasta el estadio.
- Sé que tenías una fuerte conexión con ese dragón...
- Ahora ya no importa -dije secándome las lágrimas que estaban a punto de caer- ¿Ese no es Harry? -pregunté para cambiar el tema señalando una escoba en lo alto-.
- Sí, será mejor que nos sentemos y vayamos a verlo.


Cuando Harry terminó, aproveché el momento para escabullirme hasta donde se encontraban los dragones sin que nadie me viera. Allí estaba, dormida, el Hébrido Negro que acababa de luchar conmigo. Me senté a su lado y esta, al percatarse de mi presencia levantó la cabeza. Otro dragón empezaba a gruñirme pero ella gruñó y los demás volvieron a dormir mientras la hembra apoyaba su cabeza en mis piernas y la acariciaba.
- Me recuerdas tanto a una amiga... -dije- Me gustaría que tuvieras esto -dije colocando el collar alrededor de su cuello- así podré reconocerte donde sea que vayas...
Al ver el collar, un brillo conocido brilló el los ojos del dragón. Me pareció ver más en ellos cuando una voz dijo
- ¿Estás lista?
Charlie estaba esperando unos metros más allá. Yo solo asentí y me fui alejando cada vez más de los dragones cuando me dirigía a Hogwarts

Holaa!
Perdonenme por no publicar T-T
Pro q es me acabo de mudar d pais ._. 
Y no es q haya tenido mucho tiempo... Ni internet -.-
Jaja pero espero que les guste el cap
PD: Gaby, el prox será el que tanto hemos esperado 
Ajajaja bno, lo de 100pre :D
C les quieereee
Byeee
Att: Pa0!

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