lunes, 11 de julio de 2011

CAPÍTULO 5: Un Torneo...

Capítulo 5: Un Torneo...
Pasaron los días y yo iba mejorando notablemente. Había recuperado mis fuerzas y mi cabeza ya no sufría 'explosiones' tan frecuentes. La Señora Pomfrey se portó muy amable conmigo, dejó instalarse a Pain y cada tarde Harry, Ron, Hermione o Ginny entraba y se quedaba un rato conmigo, contándome sobre los acontecimientos más recientes. Un día, Hermione me dijo que algunos competidores ya habían introducido sus nombres en el Cáliz de Fuego entre ellos Cedric (me alegré saber algo sobre él), los gemelos Weasley (Que terminaron tirados en el suelo con barba) y Viktor Krum. También me contó que este último siempre iba a la biblioteca y sus admiradoras no la dejaban estudiar, estaba notablemente molesta. ¿Quién lo diría? ¿Viktor Krum en la biblioteca? ¿Estará haciendo algo importante o... Querá pasar tiempo con la castaña? ¿El buscador de la selección búlgara, competenia para Ron?
Al fin, un buen día, me dejaron salir. Me dirigí a la oficina de Dumbledore junto con Pain y el anciano me ayudó a vaciar mi mente. Me enseñó como hacerlo y dijo que si volvía a pasarme eso podría ir cuando quiera a 'vaciar mi cabeza'.
Me reuní con mis amigos de nuevo y me informaron de todo. Me encantó estar de nuevo con ellos. Cedric y yo estábamos pasando más tiempo juntos y cada vez terminabamos en los mismo: Una discusión. Ya fuera por el género de Pain, o por el Torneo de los Tres Magos o cualquier tontería como esas... Claro que no eran tan horribles, pero era lo suficiente como para ponerme de malhumor.
- Enserio, tienes mucho en común con mi prima Gabriela... -dijo él-.
- ¿St... Skra... STRAT...?
- Straktich -dijo él-.
- No sabía que eran primos... -dije-.
- Bueno, no somos primos exactamente -aclaró- Pero nos hacemos llamar así ya que no sabemos que tipo de familiar somos... Creo que ni siquiera somos familia, somos amigos de la infancia o algo así... Pero se me ha olvidado con el correr del tiempo.
Reímos y seguimos mirando las estrellas.
- ¿Crees que quedaré para el Torneo? -preguntó mirando a las estrellas-.
- ¿Por qué no? -dije- Tienes todas las cualidades...
- ¿Cualidades?
- Fuerte, valiente, sabes varios hechizos... Emm... Carismático, atractivo...
- Esto... ¿Qué tienen que ver las últimas dos cualidades? -preguntó él dando paso a las estrellas para mirarme a mí-.
- Ah... -me sonrojé- Supongo que en nada... Ah menos que la primera prueba sea un concurso de belleza ja, ja -reí nerviosa-.
Nos quedamos callados viendo las estrellas por un rato más y suspiré
- ¿Qué pasa? -preguntó-.
- No es nada -dije y Cedric levantó una ceja- Es que... Esta es la primera conversación que tenemos que no termina en discusión y... Este lugar... La misma posición...
- ¿Qué pasa con este lugar? ¿Y que tiene que ver la posición?
- Es que... La última vez que hablé con Draco fue... Justo aquí... Y yo estaba acostada con mi cabeza en sus piernas, justo como ahora, y el estaba jugando con mi cabello cuando... Cuando... Terminó llamándome cobarde, aunque sabía que bromeaba, pero también insultó a mis amigos y eso me molesta mucho... Terminamos peleando -dije con pesar- Así que me fui a mi sala común y... Te conocí -dije viendo las estrellas- Vaya bromas me hace la vida ¿No?... No puedo creer que ya hayan pasado 3 semanas... -suspiré- Mejor cambiemos el tema de conversación -sonreí- ¿Cual crees que sea el primer reto del Torneo? -pregunté-.
- Dudo que sea un concurso de belleza... -dijo mirando a las estrellas y reímos nuevamente-.
Después de unas horas de solo mirar el cielo, cada uno se fue a su respectiva Sala Común. 

A la mañana siguiente me levanté, me bañé y me puse mi uniforme. Era sábado y me dolía la cabeza, no era tan terrible como antes pero si era desagradable y en cualquier momento podría... Ocurrir. Fui a la oficina de Dumbledore. Allí, me encontré con este discutiendo con la Profesora McGonagall
- Pero Albus, tiene que tener un hermano o hermana, ¡Esto no es normal! Debe haber una conección...
- ¡Minerva! ¡Ya te he dicho que es hija única!
- ¿Crees que alguien más compartiera un lazo tan especial con ella como para poder poseerla sin que lo sepa?
- No -contestó tajantemente- Sabes que no tiene nigún tipo de familia... Sus padres están muertos y ella murió hace años, es imposible que la estén poseyendo. 
- Con permiso... -dije entrando-.
- Srita. Vinderwall, ¿Necesita ayuda?
- No gracias profesor. Puedo sola...
La profesora McGonagall salió y la oficina quedó en silencio. Dumbledore me informó que en la cena de esta noche se darían a conocer los alumnos que quedaron electos para participar en el Torneo de los Tres Magos y me emocioné por Cedric. Una vez con la mente ordenada, me dirigí al Gran Comedor cuando tropecé con alguien.
- Lo siento Draco -dije secamente y seguí mi camino-.
- No, espera -dijo sujetando mi brazo- Tengo algo que decirte...
- Estoy esperando -contesté-.
- Yo... Lamento lo que te dije y si te ofendí... No me interesa el imbécil de Potter, perdón -se corrigió cuando abrí la boca con el ceño fruncido para protestar- Potter, o Weasley, o Granger y no estoy dispuesto a cambiar mi odio hacia ellos pero... puedes tener por seguro de que me importas muchísimo más de lo que crees y enserio estoy arrepentido por--
Puse un dedo en su boca 
- Cállate Malfoy -dije con una sonrisa y lo besé, eso era lo único que estaba esperando oír-.
Fue más que nada un beso tierno, aunque no se si fue del todo sincero de su parte. Paró y me miró con aspecto de preocupado. Por fin habló:
- ¿Esto significa que me perdonas? -preguntó-.
Sonreí
- Depende -dije mordiendo su labio inferior- ¿Qué tan sincero fue ese beso?
Solo bromeaba, sabía que no me habría besado, o no se habría disculpado... Es más, nunca habría dejado de llamar imbécil a Harry si no fuera cierto. Pero él se lo hbía tomado en serio porque inmediatamente su sonrisa se borró de su rostro. Sujetó mi cara entre sus manos y me miró con esos ojos de perrito suplicante a los que no me puedo negar
- Por favor, mírame a los ojos y dime que te miento cuando digo esto -dijo mientras llevaba una mano al corazón y gritaba: ¡YO, DRACO MALFOY, ESTOY COMPLETA Y LOCAMENTE ENAMORADO DE VIOLET VINDERWALL---
- ¡Cállate! -dije entre risas- Te creo -susurré mientras me abrazaba y me hundía en su pecho- ¿Cuánto me extrañaste estos días?
- Demasiado -respondió y volvió a besarme-.
Este beso fue más pleno. Sentía que podíamos contarnos todo lo que habíamos sentido en estos días en unos pocos segundos, sin necesidad de usar palabras... Esta vez fui yo la que nos separó.
- Van a anunciar a los participantes del Torneo -dije alegre-.
- ¿Desde cuando te interesa el Torneo? -preguntó super extrañado arqueando una ceja-.
Tenía que mentirle. No iba a decirle que porque mi nuevo amigo 'Cedric Diggory' intentaba participar.
- No me interesa... -mentí- Supuse que te gustaría ver quienes quedaron... 
Sonreímos y salimos corriendo (o bueno, arrastré a Draco) al Gran Comedor, agarrados de la mano, como dos niños de cinco años que salen corriendo a comer cuando su mamá los llama para comer: felices, sin preocupaciones. Cada uno se sentó en su mesa y empezamos a comer; volvía a tener apetito. Todo el Comedor parecía una sonrisa gigante, al parecer, todos sabían que hoy se anunciarían a los participantes del Torneo.
Ginny y yo terminamos de comer y ella fue con su hermano y yo me dirigí hacia donde estaba sentado Cedric.
- ¡Buena suerte! -le dije- Espero que--
- Gracias -respondió- También espero participar...
El que tenía ante mí no era el Cedric de siempre, tenía a un Cedric ansioso.
- Deberías calmarte -dije, pero me ignoró- Voy a mi mesa, suerte otra vez.
- Gracias -murmuró-.
Ginny se volvió a sentar al lado mío y ambas aguardamos impacientes hasta que Dumbledore habló.
- Como muchos ya saben -dijo haciendo que todos se callaran- Hoy anunciaremos a los competidores del Torneo de los Tres Magos -todos aplaudieron ansiosos- Los campeones de cada colegio deberán irse tras esta puerta -dijo señalando una puerta al lado de la mesa de los profesores-dijo señalando una puerta al lado de la mesa de los profesores- Bueno, sin más preámbulos...
Dumbledore se acercó al Cáliz, cuyo fuego brillaba de un color azul cristalino. Era un espectáculo hermoso ver aquel fuego, como un patronus enorme, pero no por eso todos estaban tan emocionados. Todos contuvieron el aliento cuando el primer papelito salió del fuego azul cayendo en las manos de Dumbledore, el cual lo desarrugó y leyó en voz alta:
- Del Instituto Durmstang... ¡El señor Viktor Krum!
Todos aplaudieron emocionados. Especialmente los de Durmstang. '¡Tenemos la Copa!' gritaron algunos. Cedric y Draco no podían controlar sus nervios.
El segundo papelito salió, esta vez, era como una especie de mariposa doblada. Dumbledore hizo el mismo procedimiento y gritó.
- De la Academia Beauxbatons... ¡La Srita. Fleur Delacour!
Todas las chicas de Beauxbatons estaban alegres, gritando, saltando, incluso repitieron su bailecito de porquería, los chicos, algo descepcionados. Cedric estaba tan pálido como Neville y Draco a punto de desmayarse. Para mi sorpresa, la chica que se paró y dirigió a la puertas de 'los campeones' era la misma hipócrita que se había reído del discurso de Dumbledore ¬¬.
El último papelito salió. Este parecía haber sido arrancado de la esquina de un pergamino de Hogwarts. Dumbledore lo desdobló lentamente, haciendo morir de ansias a todos. 
- Y, finalmente... -dijo- De la Escuela Hogwarts de Magia y Hechicería... ¡El Hufflepuff, CEDRIC DIGGORY! 
Todo Hogwarts estalló en aplausos, excepto en la mesa de Slytherin, que se encontraba Draco, con una mirada de arrogancia, la cual me molestó un poco, pero no le di importanci debido al'encuentro' que acabábamos de tener. Todo el mundo felicitaba a Cedric y cuando iba a salir corriendo para abrazarlo...
Dos papelitos salieron disparados del Cáliz, como si a este le perturbara que estuvieran dentro de él. Dumbledore pudo alcanzar uno, mientras que pude ver que el otro salió disparado hacia el alcance de Hagrid.
Dumbledore desdobló el papel rápida y desesperadamente.
- Harry Potter... -murmuró- ¡Harry Potter! -repitió-.
Todos miraron a Harry. Yo no podía creerlo, ¿Cómo fue posible? ¿Cómo logró poder meter su nombre en el Cáliz? ¡¿Y que lo seleccionaran?! Demasiada coincidencia. Después recordé el otro papel que agarró Hagrid, el cual me miraba incrédulo.
- ¿Dónde cayó el otro papelito? -preguntó Dumbledore- Ah, si. ¡Hagrid! Entrégame el papel, si fueras tan amable... -dijo extendiendo la mano-.
Hagrid negaba con la cabeza
- L-lo siento Profesor Dumbledore, pero yo no lo tengo y--
- Hagrid, dame el papel -ordenó Dumbledore- ¿Vinderwall...? -leyó pacientemente-.
¿YO?! Miré la cara de Harry. Estába incluso más pálido que Neville, Cedric y Draco juntos, y no dudo que la mía estuviera igual. ¡¿Cómo es posible?!
- ¿Quisieran venir...? -preguntó Dumbledore-.
Harry y yo intercambiamos miradas. Él fue el primero en pararse, aunque algo tembloroso. Acto seguido me paré yo y caminé con un paso decidido. Se armó un gran escandalo en el Gran Comedor. '¡Es una conspiración!'  Murmuraban algunos. ¡¿Conspiración?! ¡YA VERÁN CON QUIEN SE METEN! ¡VENGAN A DECIRMELO EN LA CARA! Harry y yo caminamos como si fueramos a un funeral: lento y triste. No intercambiamos palabras, estabamos demasiado nerviosos. Al llegar al pequeño cuarto, sentía que mi estómago se encogía cada vez más.
Estaba decorado con retratos de magos y brujas y un cálido fuego era lo que iluminaba la habitación. Las siluetas de Cedric, Viktor y Fleur estaban semi-iluminadas por el fuego y al entrar, todos se volvieron hacia nosotros.
- ¡Violet! -exclamó Cedric- ¿Qué pasa? ¿Nos dejarán elegir un acompañante? Porque si es así--
- ¿Acompañante? -pregunté algo indignada, pero aún en shock- Nada de eso.
- ¿Quieguen que volvamos al comedog? -preguntó Fleur con su acento francés-.
- No precisamente -me adelanté a decir. Ninguno de los dos sabía como explicar lo que había ocurrido-.
Oí pasos tras de mí. De pronto, entraron por la puerta un señor rubio de aspecto infantil que agarró a Harry y exclamó
- ¡Fantástico! ¡Absolutamente extraordinario! -me sujetó por el brazo- Caballeros... Señorita... -dijo mirando a los otros tres- ¡Aun no me lo puedo creer! ¡Se supone que debían ser solo tres magos! ¡Déjenme presentarles, por favor, al cuarto y a la quinta campeones del Torneo!
Hubo un silencio incómodo por un momento, cuando Fleur se dedicó a quitarse el cabello de la cara mediante una inclinación de cabeza y empezó a reir
- ¡Es usted todo un bgomista señog Bagman! ¡Me lo he cgeido pog un momento!
- ¿Un chiste? -preguntó el señor Bagman- ¡No, no, no, no! ¡Los nombres de Harry y...--
- Violet ¬¬
- ¡..Y Violet salieron del Cáliz! ¡Ellos van a competir!
Todos miraban incrédulos: Viktor contrajo levemente las cejas, Cedric con su aspecto de cortés desconcierto, pero Fleur frunció el entrecejo.
- Pego es evidente que ha habido un egog. Ellos no pueden competig, son demasiado jóvenes, y eso le daguía a Hogwag ventaja, ¡No pueden teneg tges campeones!
- Bueno... esta ha sido muy extraño, sí -dijo Bagman frotandose la barbilla- Pero, como saben, la restricción de edad es novedad de este año, impuesta solamente como medida de seguridad. Y como su nombre a salido del cáliz de fuego... Quiero decir, no se puede hacer otra cosa chicos: Tendrán que participar.
Tras nuestro oímos abrir la puerta. Dumbledore entró por ella, seguido muy de cerca por Barty Crouch, Karkarov, Madam Maxime, la profesora McGonagall y Snape.
- ¡Madam Maxime! -se apresuró a decir Fleur- ¡Dicen que estos niños también van a competig!
- ¿Niños? -exclamé- ¡Soy tres años menor que tú! 
Pero Fleur no se molestó en responder, ni siquiera en escuchar
- ¿Que significa todo esto Dumbledog? -preguntó la enorme mujer-.
- Es lo mismo que quisiera saber yo, Dumbledore -dijo Karkarov- ¿Tres campeones para Hogwarts? No recuerdo que el colegio anfitrión tuviera derecho a tres campeones, ¿O es que no he leído las reglas con suficiente cuidado?
- C'est impossible! -gruñó Madam Maxime-.
- Creíamos que tu raya de edad rechazaría a los aspirantes más jóvenes Dumbledore -agregó Karkarov- Sino, habríamos traido una más amplia selección de estudiantes de nuestros institutos...
- No es culpa de nadie más que de Potter y de Vinderwall, Karkarov -interrumpió Snape, la tenía jurada conmigo- No hay que culpar a Dumbledore del empeño de estos dos por quebrantar las normas. Desde que Potter llegó aquí no ha hecho otra cosa que traspasar límites. En cuanto a Vinderwall... Tiene su expediente...
- Gracias Severus -dijo con firmeza Dumbledore y Snape se cayó, aunque aún tenía cosas para decir-. ¿Echaste tu nombre en el cáliz de fuego, Harry?
- No -contestó firme. Snape soltó una risita de incredulidad-.
- ¿Le pediste a algún alumno mayor que lo hiciera?
- No
- Bien... ¿Que hay de ti Violet?
- No -respondí tan firme como Hary-.
- ¿Y no le pediste a algún alumno mayor que lo hiciera?
- No -contesté firme-.
- ¡Ah! ¡Pog supuesto que están mintiendo!
- Ellos no pudieron cruzar la raya de edad -dijo severamente la profesora McGonagall- Supongo que todos estamos de acuerdo en ese punto...
- Dumbledog pudo habeg cometido algún egog -replicó Madam Maxime encogiéndose de hombros-.
- Por supuesto, eso es posible -admitió Dumbledore por cortesía-.
- ¡Sabes perfectamente que no has cometido error alguno, Dumbledore! -repuso la profesora McGonagall encolerizada- ¡Por Dios, que absurdo! ¡Ni Harry ni Violet pudieron traspasar por sí mismos la raya! Y, puesto que el profesor Dumbledore está seguro de que ninguno de los dos convenció a ningún alumno mayor para que pusiera su nombre por el, me parece que eso debería bastarnos a los demás -dijo fulminando con la mirada al profesor Snape-.
- Señor Crouch... Señor Bagman -dijo Karkarov- Ustedes son nuestros jueces imparciales. Supongo en que estarán de acuerdo en que esto es completamente irregular.
- Hay que seguir las reglas, y las reglas establecen que aquellas personas cuyos nombres salgan del cáliz de fuego estarán obligadas a competir en el Torneo -dijo el señor Crouch-.
- Bien, Barty conoce el reglamento de cabo a rabo, participarán -dijo Bagman, volviendose hacia Karkarov y Madame Maxime como si el asunto estuviera cerrado-.
- Insisto en que se vuelva a proponer a consideración el nombre del resto de mis alumnos -exigió Karkarov- Vuelve a sacar el cáliz y continuaremos agregando nombres hasta que cada colegio tenga tres campeones ¡No estoy pidiendo más que lo justo!
- Pero Karkarov, así no es como funciona el cáliz de fuego -objetó Bagman- El cáliz acaba de apagarse y no se volverá a prender hasta que de inicio otro Torneo...
- ¡En el que Durmstang no participará! -chilló- Después de todo esto... ¡No esperaba que ocurriera algo de esta naturaleza! ¡Estoy tentado a irme ahora mismo!
- Esa es un falsa amenaza Karkarov -gruñó una voz que no se había oído antes. Una voz junto a la puerta- Ahora no puedes retirar a tu campeón, está obligado a competir. Como dijo Dumbldore, todo el que entre al Torneo, ha firmado como una especie de contrato mágico vinculante, ¿Te conviene, eh?
Ojoloco Moody acababa de entrar en la habitación. Se acercaba al fuego y, con cada paso que daba, hacía retumbar el piso con su pata de palo.
- ¿Que me conviene? -repitió Karkarov- Me temo que no te entiendo, Moody.
- ¿No me entiendes? -dijo Moody en voz baja- Pues claro, es muy sencillo. Tan sencillo como que alguien eche el nombre de Potter y de Vinderwall en ese cáliz sabiendo que si salen, se verán forzados a participar.
Miré a Harry, que estaba tan desconcertado como yo: ¿Quién querría que participáramos? ¿Querría alguien ponernos en peligro? Pero claro,tanto él como yo nos habíamos conseguido suficientes enemigos...
- ¡Evidentemente, alguien tenía mucho empeño en que Hogwag tuviega el tgiple de opogtunidades! -dijo Madam Maxime-.
- Estoy completamente de acuerdo, Madam Maxime -declaró Karkarov- Voy a presentar mi queja ante el Ministerio de Magia y la Confederación Internacional de Magos...
- Si alguien tiene motivos para quejarse son ellos -dijo Moody señalándonos- y, sin embargo, nos los oigo decir ni media--
- ¡¿Y pog qué tendgían que quejagse?! -estalló Felur, la francesita ¬¬, dando una patada al suelo- Van a podeg pagticipag, ¿no? ¡Todos hemos soñado dugante semanas con seg elegidos! Mil galeones en metálico... ¡Es una opogtunidad pog la que muchos moguiguían!
- ¡Habla por tí! -estallé- ¡Dinero es lo que a Harry y a mí nos sobra! 
- Tal vez, alguien espera que Potter y Vinderwall mueran por ella -objetó Moody, ignorando mi comentario-.
A estas palabras, les siguió un silencio extremadamente tenso y largo, roto únicamente por el crepitar del fuego. 'Dolohov'. Fue la única palabra presente en mi mente en aquel momento. Él me quiere muerta y si no consiguió matarme el año pasado bien fue por pura suerte.
- Pero Moody... ¡Vayas cosas dices! -protestó Ludo-.
- Como todo el mundo sabe, el profesor Moody da por perdida la mañana si antes no ha descubierto una docena de magos y brujas tenebrosos antes del desayuno -dijo Karkarov en voz alta y tratando de ocultar su nerviosismo- Por lo que parece, ahora les enseña a sus alumnos a hacer lo mismo. ¿Defensa Contra las Artes Oscuras? Vaya, Dumbledore, no lo sé... Supongo que tenías motivos para contratarlo.
- ¿Conque imagino cosas, eh? ¿Conque veo cosas, eh? Fue una bruja o un mago competente el que echó el nombre de estos chicos en el cáliz.
- ¡Ah!, ¿Que evidencia hay de eso? -preguntó Madam Maxime-.
- ¡La evidencia de que consiguió engañar un objeto mágico extraordinario! -replicó Moody- Para hacerle olvidar al cáliz de fuego que solo competían tres colegios tuvo que usarse un encantanmiento confundidor excepcionalmente fuerte... Porque creo que están en lo cierto al suponer que propuso el nombre de Potter como representante de un cuarto colegio, y el de Vinderwall, como un quinto, para asegurarse de que era el único en su grupo...
- Parece que has pensado mucho en ello -apuntó Karkarov con frialdad- Y la verdad es que te ha quedado un teoría muy ingeniosa... Aunque he oído que recientemente se te metió a la cabeza que uno de tus regalos de cumpleaños contenía escondido un huevo de basilisco y lo destruiste antes de darte cuenta de que era un simple reloj de pared... Así que disculpanos si no te tomamos demasiado enserio...
- Hay gente que puede aprovecharse de las situaciones más inocentes -contestó con voz amenazante- Mi trabajo consiste en pensar como lo haría una mago tenebroso, Karkarov, como podrás recordar.
- ¡Alastor! -exclamó Dumbledore en tono de advertencia-.
Se hizo silencio y comencé a preguntarme a quien se dirigía Ojoloco. Después, se me vino a la mente una idea, pero no podría ser... ¿No?
- Profesor Dumbledore... -dije- ¿Puedo pedirle algo?
- ¿Que podrá ser? -preguntó Snape con ironía-.
- Yo quisiera saber si... Si podría quedarme con los papelitos que salieron del cáliz... Los que tienen mi nombre y el de Harry -pregunté ignorando a Snape y su ironía-.
- Claro, tienes derecho a quedarte con el tuyo... Si a Harry no le molesta... -respondió Dumbledore entregandome mi papelito y el de Harry cuando este negó con la cabeza-.
- Gracias -murmuré revisando los papelitos-.
- No sabemos como se ha originado esta situación -continuó Dumbledore dirigiendose a todos los presentes. Moody tosió- Pero no nos queda otra que aceptar las cosas tal y como están. Tanto Cedric como Harry y Violet han sido seleccionados para competir en el Torneo, y eso es lo que tendrán que hacer.
- Ah, pego Dumbledog...
- Mi querida Madam Maxime, si se le ha ocurrido una alternativa, estaré encantado de escucharla.
Dumbledore esperó, pero Madam Maxime no habló, solo se limitó a mirarlo severamente, frunciendo el entrecejo. Y no era la única, no sabía quien estaba más furioso: si Snape o Karkarov. En cambio, Bagman estaba emocionado
- Bueno, ¿Nos ponemos a ello entonces? -dijo frotándose las manos y sonriendo a todo el mundo- Debemos darle las instrucciones a nuestros campeones, ¿No Barty? ¿Quieres hacer el honor?
- Sí -dijo medio adormilado- Si las instrucciones... La primera prueba...
'Que no es un concurso de belleza...' pensé y le lancé a Cedric una mirada cómplice.
- La primera prueba está pensada para medir su coraje -nos explicó-, así que no les diremos en que consiste. El coraje para afrontar lo desconocido es una cualidad muy importante en un mago... La primera prueba se llevará a cabo el 24 de noviembre, ante los demás estudiantes y el tribunal. A los campeones no les está permitido solicitar ni aceptar ayuda de ningún tipo por parte de sus profesores para llevar a cabo las pruebas del Torneo. Harán frente al primero de los retos armados solo con su varita. Cuando la primera prueba haya concluido recibirán más información sobre la segunda. Debido a que el Torneo exige una gran dedicación por parte de los campeones, estos quedarán exentos de los exámenes finales -se volvió hacia Dumbledore- Eso es todo, ¿No, Albus?
- Creo que sí -respondió en un tono preocupado- ¿Estas seguro de que no quieres pasar la noche en Hogwarts, Barty?
- No, Dumbledore, tengo que volver al Ministerio. Es un momento muy difícil, tenemos mucho trabajo. He dejado a cargo al joven Weatherby...
'¿Percy?'
- Es muy entusiasta... Demasiado quizás.
- Al menos tomarás algo de beber antes de irte... -replicó Dumbledore-.
- Vamos Barty, ¡Yo me voy a quedar! -dijo Bagman muy animado- Ahora es en Hogwarts donde ocurren las cosas, ya sabes, ¡Es mucho más emocionante que en la oficina!
- Creo que no, Ludo -respondió Crouch con un leve tono de enojo-.
- Profesro Karkarov, Madam Maxime, ¿Una bebida antes de dormir? -ofreció Dumbledore-.
Pero Madam Maxime ya le había pasado una mano sobre el hombro a Fleur y la sacaba de la habitación. Karkarov le hizo una seña a Viktor y ambos salieron también. 
- Harry, Cedric, Violet... Les recomiendo que suban a los dormitorios -dijo Dumbledore sonriendonos- Estoy seguro de que Hufflepuff, Gryffindor y Ravenclaw les aguardan para celebrarlo con ustedes, y no estaría bien privarlos de excelente causa para armar jaleo.
Harry, Cedric y yo salimos.
- ¿Celebrarlo? -pregunté- ¿Ravenclaw? ¡Lo van a celebrar practicando maleficios imperdonables en mí! -gemí-.
- Vamos, no puede ser tan malo, ¡Vas a participar en el Torneo de los tr-- Bueno, cinco magos! ¿Por que habrían de echarte maleficios imperdonables los de Ravenclaw? -preguntó Cedric rodeándome con su brazo-.
- Vamos Cedric, tu ya eres mayor, estás es Hufflepuff -dije desmotivada- Van a creer que yo metí mi nombre en el cáliz y... ¡Van a odiarme! Bueno... ¡Mas de lo usual! Creerán que solo quiero fama y el dinero...
- Y... ¿Cómo lo hicieron? -preguntó Cedric-.
- ¿Cómo hicimos qué? -preguntó Harry-.
- ¿Cómo lograron meter sus nombres en el cáliz? -preguntó Cedric-.
- ¡Cedric! -exclamé- ¡No fuimos nosotros! Dijimos la verdad...
- Vamos... No esperaba que Harry me lo dijera -dijo mientras nos despedíamos de él mientras subía la escalera de caracol que conducía a la torre de Gryffindor- Pero... Esperaba que confiaras más en mí...
- ¡Pero yo confío en tí! -me apresuré a decir- Es la verdad...
- Si tu lo dices... -dijo parándose frente a mí-...
Cedric se paró frente a mí y me agarró por la cintura. Se acercó cada vez más a mi cara hasta que... lo empujé [XD]
Bueno, no empujar exactamente, lo retiré de mi cara alejando sus hombros de mí con ambas manos [Feel like a sir]. Vamos, es tres años mayor, y es mucho más grande que yo en tamaño, podrían pensar que me estaba acosando [XD].
- Perdona... -dije viendo claramente que interrumpí 'su momento'- Pero debo irme -dije señalando las escaleras hacia la torre de Ravenclaw. Me habría gustado decir 'Y pensar en todo esto...'- Estoy segura de que Hufflepuff va a celebrar en grande... Hasta mañana Ced.
Subí corriendo las escaleras y respondí el acertijo para abrir la puerta. Un millón de personas se abalanzaron contra mí.
- ¡¿Qué pasó?!
- ¡¿Que te dijeron?!
- ¡¿Vas a participar?!
- ¿Cómo se siente estar tan cerca de Viktor Krum?
- ¡APARTENSE! ¡DÉJENLA RESPIRAR! 
Una pelirroja se abrió paso entre la multitud y me agarró del brazo. Me sentí aliviada al ver que Ginny apartaba a la gente solo para que me sentara en una butaca junto al fuego.
- ¿Qué fue exactamente lo que pasó?
- Ginny... No me vas a creer...
Empecé a contar la historia de todo lo que pasó adentro de la habitación. Conforme iba contando, las personas se iban arremolinando a nuestro alrededor, y las expresiones de sus caras iban cambiando mientras narraba lo sucedido.
- ¿Entonces alguien puso el nombre en el cáliz? -preguntó una alumna de sexto curso- ¿Están completamente seguros?
- Harry y yo lo estamos -contesté con dureza-.
- ¿Pero quien querría ponerlos en peligro? -preguntó inocentemente un alumno de primer curso-.
- Muchas personas -aclaré- Harry siempre ha estado en peligro constante... Lo que me preocupa es: ¿Cómo pudo entrar en Hogwarts quien yo creo que puso mi nombre?
- ¿Te refieres a... Quien-tu-sabes? -preguntó Roger-.
- No lo creo... Y el no es quien me preocupa; ha conseguido entrar dos veces a Hogwarts y está bastante débil como para venir él mismo... Ha mandado a alguien, pero... ¿A quien?
Nadie habló. Por primera vez la sala común de Ravenclaw quedó completamente en silencio. Después se empezaron a oír murmullos preocupados de suposiciones de quién habría podido entrar a Hogwarts y meter nuestro nombre en el cáliz de fuego. 
- Creo que lo mejor que puedes hacer ahora es ir a dormir -dijo Ginny-.
- ¡¡YA OYÓ TODO EL MUNDO!! ¡¡A SUS RESPECTIVAS HABITACIONES!!
- Gracias Duncan, pero no hará falta -dije- Basta con que yo me vaya...
- Te acompaño -dijo Ginny- También estoy cansada.
Subimos a la habitación dejando atrás los murmullos. Entramos, Pain se encontraba sobre mi cama y, al verme, salió volando hasta mi hombro.
- ¿Te has enterado ya, verdad?
Asintió y se metió en su jaula. Ginny se acostó en su cama y yo en la mía, pero no podía dormir. Todo me daba vueltas en la cabeza y no podía dejar de revisar los papelitos.
- Ginny... -murmuré- Cedric trató de besarme en la escalera...
- ¡¿Enserio?! -ahogó una risa- Y tu decías que no pasaba nada...
- Si pero...
Me habría gustado decrle lo que había pasado hace unos momentos con Draco en el pasilo. Había queido decirle como me sentí cada vez que nos besamos y nos mirábamos a los ojos. Ese deseo de seguir abrazándolo porque sentía que estaba en el sitio más seguro del mundo cuando me tiene entre sus brazos. Lo lindo que había sido conmigo cuando trataba de disculparse y esa sensación de que no necesitábamos las palabras para decir cómo estábamos... Al final opté por dormirme, feliz con tan solo saber que Draco ya no seguía molesto conmigo... 
A la mañana siguiente me desperté sobresaltada. Era domingo, y acababa de tener la misma pesadilla de hace tres noches, no sabía como hacer para que parara.
- ¿Despertaste? -dijo Ginny, que estaba sentada al borde de mi cama- Parecías estar teniendo una pesadilla... Me preocupaba de que tuviera que ver con... Quien-tu-sabes...
- Llámalo Voldemort, Ginny, el miedo al nombre incrementa el miedo al hombre -dije sentándome- y no era con él.
Pain llegó hasta mi cama y torpemente llegó hasta mí, tambaleándose mientras la parte del colchón donde ella se movía se hundía.
Bajamos a comer al Gran Comedor y noté que Harry no estaba. Ron se encontraba de muy mal humor y Hermione salió corriendo con unas cuantas tostadas.
- Debe haber armado un ajetreo -dijo Ginny- Por eso no quiere bajar.
Me senté a su lado, pero todo se sentía diferente. Todos los de la mesa de Hufflepuff me miraban mal, al igual que Gryffindor. Ni me molesté a mirar a los de Slytherin. No tenía ganas de hablar con Cedric, ya que estaba algo apenada por lo de anoche. Oía murmullos como: 'Es una conspiración...' ¿Conspiración? ¿Contra quien, Cedric? Por si no se dieron cuenta, todos somos Hogwarts ¡Y deberían alegrarse de tener tres campeones! Claro, Hufflepuff no está acostumbrado a la 'grandeza'. Imaginé mi cara de pocos amigos pero no pude cambiar la amargura que sentía por dentro. ¡No podía creer que ahora alumnos de Ravenclaw también se volvían en mi contra!
Un estudiante de Hufflepuff se paró en la silla y gritó:
- ¡Es una conspiración!
Eso me dio coraje. Saqué mi varita y salté en la mesa, frente donde él estaba y lo apunté
- ¡No es una conspiración! -grité- ¡Por si no te diste cuenta, Harry y yo también somos Hogwarts! -antes de poder hacer nada, la profesora Sprouse se acercó a mí y me bajó de la mesa-.
- ¡Más vale que no vuelvas a hacer nada así! -advirtió-.
Asentí.
Refunfuñé hasta mi puesto donde me encontré a una Ginny muy enojada
- ¿Qué tan torpe crees que soy? -preguntó molesta-.
- ¿Y ahora que tienes?
- ¿Enserio crees que me voy a tragar el cuento de que alguien metió tu nombre en el cáliz?
- ¡Es la verdad! -grité molesta-.
Se hizo un silencio en el Comedor. Todos estaban muy pendientes de nuestra 'conversación'. Ginny no dijo nada, se limitó a pararse e irse de allí. Me volví a sentar, estaba completamente sola. Ya entendí porque Harry no había bajado y, a juzgar por la expresión de Ron, el tampoco le había creido. ¿Pero ahora que había hecho yo? Dejé a Ginny por unos minutos y ahora estaba molesta... Alguien tenía que haber inventado una historia (como cosa rara) sobre Harry y sobre mí.
Seguí comiendo con amargura cuando alguien se acercó por mi espalda.
- Ya veo porque tenías tanto interés en el Torneo...
- Draco... Yo no hice nada ¡Lo juro!
Draco solo negó con la cabeza mirando al piso -Yo creí que no eras así- murmuró.
- ¿Ves Draco? Te dije que Vinderwall no era de fiar...
Maldición, esa voz... La había oído sin fin de veces y era de...
- Parkinson, deja a Draco en paz -dije sujetándolo por un brazo-.
La muy zorra estaba parada muy pegadita a él acariciando su cabello.
- ¿Por que no dejamos que él decida? -preguntó jalando su otro brazo-.
Lo solté. No valía la pena retenerlo si el no confiaba en mí, menos si quería irse con Parkinson.
- ¿Lo ves Vinderwall? Draco sabe escoger -rió-.
- Muérete Pansy -murmuré-.
Miré a Draco a los ojos y acaricié su mano mientras poco a poco iba abrazándome a su brazo. Él me devolvió la mirada en busca de una explicación, ¡Pero si ni yo misma se lo que acaba de pasar! Al no obtener respuesta miró al piso y lo solté lentamente. Noté como mis ojos ya no podían contener las lágrimas, pero no iba a llorar ahí, en el Gran Comedor, frente a todos. No iba a darle esa satisfacción a Pansy. Draco también miró al suelo y caminó firme hacia la puerta del Gran Comedor hasta desaparecer tras ella.
Hundí mi cabeza entre mis brazos. No estaba dispuesta a hablar con Cedric, se me iba a caer la cara de vergüenza. Tampoco iba a ir con Ron o Hermone, de seguro estaban igual de molestos que Ginny... ¿Por qué nadie me creía? De pronto, sentí una mano en mi hombro... ¿Mano?
- No te procupes... Las peores cosas suelen sucederle a los más... Inocentes...
Levanté la cabeza. Me sorprendí al ver que era un lobo de tamaño mediano y de color castaño con manchas blancas quien me hablaba.
- Además, estoy segura de que Harry y tú no fueron los que pusieron sus nombres en el Cáliz... Son demasiado... Inocentes, como ya dije.
Mientras el animal hablaba, ni siquiera movía la boca, daba la impresión de que estábamos hablando mente a mente. Era una animaga, estaba más que claro. Tenía voz de mujer, aunque no conocía a ningún animago aparte de la profesora McGonagall y Sirius Black. Después pensé: ¿Inocente? ¡¿Qué tenía yo de inocente?!
- Me encantaría poder subirme a la mesa como tú y morder a alguien... -dijo con deseo y los ojos brillantes- Bueno, ya que. No tengo nada que perder
La loba bajó de la silla y agarró impulso, saltó hacia la mesa de Hufflepuff y podría jurar que le guiñó un ojo a Cedric. Después mordió a un chico que estaba dos personas más allá de este. La profesora Hooch corrió hacia ella separandolos.
- ¡STRAAAAAAAAAAAAAAAAAAAKTIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIICH! -gritó- ¡¿CUANTAS VECES VOY A TENER QUE DECIRTE QUE ESTÁ PROHIBIDO ATACAR A LA GENTE?! ¡MAS TE VALE QUE NO VUELVA A TENER QUE DECIRTELO Y QUE NO TE VEA MORDIENDO A MÁS NADIE...! (Bla, bla, bla...)
¿Así que esta era Gabriela? La profesora Hooch agarró a Gabriela-convertida-en-loba por el lomo y la echó al suelo. Esta cayó en dos patas y volvió a ser humana. Dedicó una mirada de odio y un gesto amenazador a la profesora de vuelo y después caminó hacia mí con un orgullo único y se sentó a mi lado.
- Como odio que eso ocurra -dijo algo frustrada-.
- ¿Qué cosa? ¿Que no puedas terminar de morder a la gente en paz? -dije con sarcasmo-.
- ¡Exactamente! -exclamó- ¡Alguien me entiende!
- Así que... Eres St... Skrak... STAR-- ¡Tu! -exclamé desesperada- ¡La prima de Cedric!
- Puedes decirme Gaby, todos mis amigos me dicen así, y los otros me llaman Straktich, claro, si es que pueden pronunciarlo -dijo alegre- Tu eres Violet Vinderwall, si no me equivoco, la campeona de Ravenclaw.
Asentí.
No volvió a hablarme y yo no sabía que decirle. Solo se quedó concentrada mirando con recelo a la persona que había mordido. Solo se me ocurrió preguntar
- ¿Puedes transformarte cuando quieras? -pregunté- ¿No hay reglas contra eso?
- Bueno... La verdad es que no nos dejan transformarnos a placer, pero... Hicieron unas excepción conmigo -dijo orgullosa-.
- ¿Por qué?
- Porque... Soy peligrosa -dijo con la misma voz de una serpiente y puse una cara de confusión total- ¡Ja, ja, ja! ¡Debiste ver tu cara!
Fruncí el ceño. 
- ¿Por que crees que soy inocente? ¿Acaso no me conoces? ¿O no te has enterado de lo que ocurrió en la clase de Moody? -pregunté dandole importancia-.
- Claro que te conozco. Trabajas para Dumbledore ¿No es así? El año pasado te hiciste pasar por una espía y entraste entre el circulo de aliados más cercanos a Voldemort, apuesto a que tienes la marca y todo--
- ¡SHH! -exigí tapando su boca- ¡No hables tan alto! ¡Asco! -dije quitando mi mano (ahora llena de baba) de su boca- ¡¿Cómo te enteraste de todo?! 
- Bueno, estoy al día con todo lo que pasa por aquí ¿Sabes? Y como me preguntaste que si sabía quien eras... -respondió con aire victorioso-.
- Entonces... ¿Excepciones? -pregunté para tratar de evitar el tema de Voldemort-.
Sonrió. Me explicó el tipo de cosas que había hecho para ganarse su reputación, como el número de intentos de matar a la profesora Sprouse, derribar a los del equipo de Slytherin y Gryffindor de su escoba cuando están practicando Quidditch, de como 'perdió' una escoba de entrenamiento de la escuela y cuando 'apuntó mal' al practicar el Maleficio Imperius... Y eso era solo el principio. Era la amiga más cercana de Fred y George Weasley y de Lee Jordan, y le encantaba jugar bromas pesadas, como ya notarán. También sabía sobre el Mapa del Merodeador, lo cual no me sorprendió. Me dijo que sabía lo que me había ocurrido con Cedric y preferí no preguntarle como se había enterado. 
Nos quedamos hablando en el Gran Comedor por una media hora cuando me di cuenta de que todos me lanzaban miradas asesinas y decidí largarme. Cuando...
...Cinco magos.
Hola!!
Espero que les guste el cap!!
Y que les agrade Gaby! ;) Ella es como Bellatrix pero del lado de Dumbledore (¿O eso es lo que pensamos?)
Bieen ojalá no se molesten con Harry o conigo jejeje...
Ah el título del cap completo es:
Capítulo 5: Un Torneo, cinco magos.
Pero iba a ser más obvio si lo ponía desde el principio...
Bno, grax x leer
Chauu!

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