jueves, 7 de julio de 2011

CAPÍTULO 4: Recuerdos

Capítulo 4: Recuerdos
- ¡Profesor! -exclamé levántandome de mi sitio- ¡Enserio! ¡Tengo que irme! -exclamé-.
- 10 puntos menos para Ravenclaw -dijo satisfecho-.
- Violet, ¿Qué haces? -preguntó Draco-.
Mis ojos se tornaron color carmesí y salí corriendo del salón, con el Profesor de Pociones furioso corriendo tras de mí y dejando al salón solo, comentando lo que había ocurrido hace unos segundos y también en la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras. Me dirigí -O mejor dicho nos dirigimos porque Snape me perseguía furioso- A la oficina de Dumbledore, sabía que si había alguna persona capaz de ayudarme, era él.
- ¡Profesor! ¡Necesito ayuda! -grité antes de desplomarme en el piso-.
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- ¡Ella no está en condiciones Severus! ¡Necesito que la vigiles! ¡Son órdenes de Dumbledore!
- ¡¿Pero porqué tengo que--
- ¿Qué...? ¿Qué pasa? -pregunté muy débil-. 
- Oh cariño, ya despertaste -dijo la Señora Pomfrey- Ten, cómete esto...
- ¿Señora Pomfrey? -pregunté- Eso quiere decir que estoy... ¿En la enfermería?
- Brillante deducción -respondió secamente Snape-.
- Profesora McGonagall... ¿Qué pasó? -dije haciendo de lado a Snape-.
- Te desmayaste apenas entrar en la oficina del director Dumbledore... -explicó la profesora- El está esperando para hablar contigo.
- De acuerdo -traté de pararme pero ni siquiera pude sentarme- ¿Por qué...?
- Estás muy débil -dijo severamente la enfermera- No podrás pararte en un buen rato...
- ¡Pero hoy tengo práctica de Quidditch y--
- ¡Nada de eso! -insistió-.
- ¡Pero--
- ¡Que no! -exclamó- ¡Este año ni siquiera van a jugar Quidditch y se empeñan en practicar!
- Pero es que, señora Pomfrey, no podemos darnos el lujo de descansar, queremos estar tan bien como el año anterior. ¿Recuerda la paliza que le dimos a Slytherin? -pregunté viendo a Snape por el rabillo del ojo. Estaba tratando de ignorarlos pero su expresión lo delataba-.
- Bueno, bueno -dijo la profesora McGonagall que también había notado que Snape estaba molesto- No fue para tanto.
La Señora Pomfrey le pidió a los profesores que abandonaran la enfermería y ellos obedecieron.
- Entonces... ¿Puedo ir a practicar? -pregunté con una sonrisa de 'yo-siempre-tengo-lo-que-quiero-y-por-una-vieja-rancia-no-van-a-cambiar-las-cosas'-.
- ¡He dicho que no! -gritó-.
- ¡Pero!
- ¡NOO!
- ¡Pero--
- ¡NOO!
- Pero...
- ¡NOOOOOO!
Después de gritar su última respuesta, ella también se fue.
- Pero... hoy iba a ver a Duncan... -susurré triste-.
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Estaba comiendo junto con Harry y Hermione en el Gran Comedor. Volteé a ver la mesa de Ravenclaw y pude ver a mi hermana, pero no habían rastros de Violet. Giré mi cabeza hacia la mesa de Slytherin pero no estaba con Malfoy, la volteé hacia la mesa de Hufflepuff y no estaba con Cedric, ¿Dónde estaba?
- ¿Alguno notó que Violet no está aquí? -pregunté-.
Ambos voltearon y miraron hacia todas partes, pero tampoco la vieron.
Terminamos de comer y esperamos que el Comedor se vaciara un poco para poder acercarnos a mi hermanita
- Ginny -dije- ¿No has visto a Violet?
- Ahora que lo mencionas... -recordó- Salió corriendo del salón de Pociones y Snape fue tras ella... 10 puntos menos ¬¬ -recordó-.
- ¿Sabes dónde está? -preguntó Harry-.
- Probablemente están en la oficina de Dumbledore--
Los tres salimos corriendo hacia la oficina, pero no fue necesario ya que nos encontramos a Dumbledore en un pasillo en dirección contraria a la nuestra
- ¡Profesor Dumbledore! -exclamó Harry- ¿No ha visto Violet o Snape?
- Ah, si. La Srita Vinderwall y el Profesor Snape estuvieron en mi despacho hace un rato... Fue una corta visita -recordó con una sonrisa-. Ahora la Srita. Vinderwall está en la enfermería -respondió- Les aconsejo que la dejen descansar para que la dejen salir antes.
- Gracias profesor -dijo Hermione y nos fuimos-.
Caminamos por el pasillo hacia la enfermería con todo tipo de preguntas
- ¿Y ahora qué? -pregunté-.
- No lo sé... -dijo Harry- ¿Por qué creen que está en la enfermería?
- ¿Creen que haya tenido otro 'ataque'? -preguntó Hermione con un tono preocupado en su voz-.
- No lo se -conteste- Pero hay que darnos prisa...
Llegamos y le pedimos permiso a la Señora Pomfrey para entrar, la cual nos lo negó. 
- Rápido Hermione, haz algo -supliqué-.
Hermione lanzó un hechizo a la enfermera haciendo que se quedara dormida y entramos...
Nos encontramos con Violet en una de las primeras camillas durmiendo. Su aspecto era muy pálido y al parecer tenía una pesadilla, así que la despertamos.
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Estaba durmiendo en la enfermería cuando me despertaron, para mi suerte. No había tenido una pesadilla así en años, aunque ya había soñado lo mismo varias veces. 
- ¿Qué hacen aquí? -pregunté con un hilo de voz-.
- ¿Qué haces tú aquí? -preguntó Hermione-.
- Hermione... No me siento bien -dije agarrando mi tobillo- Mi tobillo...
- ¿Otra vez? -preguntó Harry y asentí-.
- ¿A que te refieres con otra vez? -preguntó Ron y Harry y yo contamos lo que me pasó en el Campeonato de Quidditch- Aah...
- ¿No recuerdas nada en tu pasado que tenga que ver con tu tobillo? -preguntó Hermione-.
- Por favor Hermione... No me hagas recordar nada ahora -dije y después sonreí, pero la sonrisa se apagó rápidamente- Aunque... -suspiré- Si tienen tiempo... Tomen asiento.
Los tres se sentaron al borde de la camilla y les conté la historia de lo que pasó en mi cuarto cumpleaños en Azkaban...
- ¡Esto es por mi mami! ¡CRUCIO! -chillé- ¡Esto por mi papi! ¡CRUCIO! -chillé de nuevo- ¡Esto es por Arthur! ¡CRUCIO! -volví a chillar- ¡Y esto es por llamarme chiquilla tona y por mentirme! ¡Avada Kedav---
 ¡Expeliarmus! -gritó mi padre apuntando mi varita- ¡No permitiré que mi hija se convierta en una asesina! -gritó- ¡Arthur!
Arthur, que todavía estaba desmayado, despertó y mi papá gritó
 ¡Llevatela de aquí! Es muy peligroso...
 ¡Como ordene señor! Vamos Vin -dijo alzándome y corriendo de allí-.
Y eso fue lo que pasó... -dije- Pero justo antes de que Arthur saliera corriendo conmigo, Bellatrix iba a matarme. Recuerdo que mi papá intentó desviar la maldición, pero no pudo del todo y fue a parar a mi tobillo... Esa fue la primera vez que sobreviví a un Avada Kedavra... 
 ¡Avada Kedavra! -gritó Bellatrix apuntándome, dejando a mi padre a un lado-.
 ¡NOOOOO! -gritó el y con un movimiento de varita, desvió la maldición justo hacia mi tobillo-.
Lloraba incontrolablemente cuando Arthur corría y me llevaba a San Mungo y, más tarde, al Ministerio de Magia.
- ¿Primera? -preguntó Harry-.
- ¡Si! -exclamó Ron- En la guerra de Hogwarts, cuando vino a cuidarme, Dolohov intentó matarla, pero sobrevivió... ¡En este mismo lugar!... ¿No es así? -preguntó ansioso y asentí-.
- Y yo que me creía afortunado... -ironizó Harry-.
- Vaya Violet... Es... Una triste historia -dijo Hermione-.
- No le den importancia -dije- Ahora quisiera saber porqué estoy aquí...
- ¡¿QUÉ HACEN USTEDES AQUÍ?! -bramó la enfermera-.
- ¡Señora Pomfrey! -me adelanté a decir- ¡Yo los invité! ¡Fue mi culpa!
- ¡LARGO!
- Pero--
- ¡LARGO!
- ¡Pero...!---
- ¡LAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAARGOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!
Los tres no tuvieron más remedio que salir, mientras yo me quedé acostada con un fuerte dolor de cabeza y otra explosión de pensamientos...

Flashback

Estaba sentada en un banco de mármol blanco con manchas negras que contaba para entretenerme un poco. Con un yeso en mi pierna izquierda y un helado y una rana de chocolate en mis manos, tenía la cara llena de marcas de lágrimas y mi sonrisa de siempre se había esfumado sin dejar rastro. Parecía venir de un funeral, y tal vez así fuera. Mientras tanto, Arthur hablaba con un señor de aspecto serio y lo único que alcancé a escuchar fue:
- ¡Arthur! ¡Esta niña de apenas cuatro años de edad robó una varita y empezó a usar maleficios imperdonables! ¡Merece ser castigada! -dijo el señor-.
Me aterroricé ante lo que oí. Aunque apenas cumplía cuatro años, tenía una gran capacidad cerebral y era más que obvio que sabía lo que ocurría, excepto que les sucedía a mis padres en ese momento y porqué el maleficio Avada Kedavra (Que había escuchado en sus múltiples conversaciones) no me había matado.
Después de unos minutos, me calmé y tomé el valor suficiente para caminar otra vez y entrar ante la presencia de aquel señor serio. En ese momento entré a la sala donde se encontraba Arthur, cojeando por el yeso, me acerqué a él y tomé su mano
- Arthur... ¿Cuando voy a poder ver a papi y a mami? -pregunté-.
A Arthur soló se le salieron las lágrimas
- ¿Ve a lo que me refiero? -preguntó-.
- Oh Arthur, no llores... Estoy segura de que papi y mami están bien... ¿Sabes? ¡Ellos son muy fuertes! :D Por eso son los jefes de los au..Auro..A-u-ro--
- Aurores, pequeña -dijo él- Sí, si lo sabía... Solo que... Me temo que no podrán regresar del trabajo... -dijo soltando una última lágrima-.
Quería llorar pero no iba a dejar que Arthur llorara frente a ese señor. Tomé todo el aire que pude y finalmente dije:
- No importa. Después de todo, siempre están ocupados...
- Pequeña... -dijo el Ministro por primera vez- ¿Te gustaría quedarte a vivir con Arthur? 
Mi cara se iluminó y asentí...
Fin del Flashback

Unas voces me distrajeron de mi pensamiento...
- Será solo un momento -insistió-.
- De acuerdo -accedió la enfermera- Pero solo porque es el Director.
Las puertas se abrieron y Dumbledore pasó por ellas. 
- ¿Puedo? -preguntó señalando la cama y asentí-.
Se sentó al borde de mi cama y empezó a observar la nada.
- Buenas noches profesor -dije-.
- Buenas noches, Violet -contestó- Una muy hermosa por cierto.
- Profesor... ¿Puedo preguntarle algo?
- Dispara
- No se lo que me pasa -dije algo preocupada- Estoy haciendo cosas que no debo hacer y al final termino arrepintiendome de ellas...
- ¿Te refieres a lo que pasó en la clase del Profesor Moody? -preguntó y ante mi mirada respondió- Todos lo están comentando...
- Si, a eso me refiero... Bueno, en parte -dije- Siento que me recuerdo de algo y luego ese pensamiento explota en mi cerebro haciendo que me duela la cabeza y mis ojos se tornen de un color rojo intenso (según la descripción de mis amigos)... Después, viene lo peor... Y siento que alguien toma posesión de mi cuerpo...
- Vaya... Qué interesante... -dijo él- A veces, las peores cosas, le suceden a las personas más inocentes... Pero por lo menos, esas personas sabrán cómo controlar la situación, y es por eso, que el futuro está en sus manos...
El anciano dejó de hablar y siguió mirando hacia el vacío. Yo trataba de asimilar sus palabras, pero el dolor era demasiado intenso. Además, ¿Qué tengo yo de inocente?
- ¿Cómo puedo parar el dolor? -pregunté-.
- Si son tus pensamientos los problemas... Pues, yo conozco un hechizo que podría ayudarte. 
- ¿Un hechizo? -pregunté-.
- Si quieres, te enseñaré a sacar tus pensamientos por medio de un hechizo y te dejaré utilizar mi pensadero cada vez que quieras recordar algo. En cuanto te dejen salir, ven a mi oficina -dijo él, se despidió con la mano y luego salió- Que pases una buena noche.
Me quedé sola en la oscura enfermería. Ya eran como las 2 de la mañana pero aún no podía dormir, no iba a arriesgarme a tener otra pesadilla como esa... De pronto, se oyó un ruido en la ventana...
- ¿Quién está ahí? -pregunté algo asustada, ya que no tenía mi varita a la mano, pero agarré lo más cercano que tenía y lo empuñé como si fuera una varita, no iba a notarse la diferencia por la escasa luz- ¡Déjese ver!
Una forma no muy grande y pardiza se asomó por la ventana, lanzando un ¡Aaahhw!
- ¡Pain! -exclamé- ¿Por qué nunca obedeces?
El águila ignoró el comentario y se posó en la mesita al lado mío. En unos pocos segundos cerró los ojos y se durmió plácidamente.
- Me alegra de que estés aquí... -dije y finalmente me dormí-. 

¡Hola!
Bueno, como verán este cap no es tan largo
pero estoy impaciente por el proximo cap!
Se presenta a una nueva personaje y me imagino que a la mayoría les agradará ;) Jaja bueno... ¿Maybe not? Jajaja
Naah, imposible no amarla con el paso del tiempo ;) xD
Bueno, sin más que decir, espero que les haya gustado :)
Chauu!

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