sábado, 11 de junio de 2011

CAPÍTULOS 9 & 10: Sentimientos encontrados.

Capítulo 9: Mi príncipe rubio


- ¡Ron! -grité y salí corriendo hacia la enfermería, dejando a Harry y a Granger con una preocupación descomunal-.
El pelinegro salió corriendo tras de mí, cuando me di cuenta lo sostuve del brazo.
- ¡No! ¡Harry! ¡Estás en peligro! ¿Qué no lo entiendes?
Me miró desconcertado con ojos de preocupación.
- Ron es mi mejor amigo -dijo firme- He pasado toda la vida sin amigos gracias a Dudley y no pienso perderlos ahora.
Hubo un silencio un tanto incomodo. Miré al suelo y suspiré
- Harry, él te quiere es a . -dije agarrando valor- Si te mata... Tendrá todo lo que quiere, podrá librarse de Dumbledore en unos cuantos años y... Y el mundo volverá a ser como antes... Un lugar oscuro y horrible... ¡No puedes permitirlo! ¡Sería demasiado egoísta de tu parte!
Harry se soltó de mis manos y con paso firme decidió avanzar.
- Me parece que le correspondes muy mal a tus padres... -dije mirando al suelo, no era la indicada para decir eso-.
Dicho esto Harry se paró en seco
- Deberías quedarte... Yo cuidaré a Ron pase lo que me pase - le dije aunque estaba dándome la espalda- También pasé un buen tiempo sin amigos y Ron es uno tan especial, que no se puede dejar perder. ¡Pero tampoco debes ponerte en bandeja para Voldemort!
Se volteó, quedándonos cara a cara. Dudó por unos minutos mientras yo trataba de convencerlo.
- Nada le pasará mientras esté con el... ¡Perdemos el tiempo Potter!
- Harry... -dijo Hermione hablando por primera vez- Ven aquí... Ron estará bien, Vinderwall lo cuidará.
Harry miró asombrado a Hermione y después de meditarlo, decidió quedarse 
- Promete que lo cuidarás -dijo él-.
- ¡Claro que lo prometo! -dije- Ronald es mi mejor amigo... ¡Nada va a pasarle mientras yo esté con el!
Harry miró al piso y decidió refugiarse en la pequeña celda y Hermione fue tras él
- Granger... -dije haciendo que se volteara a mirarme-... Gracias
Salí corriendo, bajé rápidamente de la torre consiguiéndome con dos de séptimo besándose ¿Que rayos hacen besándose en un momento así? ¡HAY UNA GUERRA AQUÍ EN HOGWARTS Y GENTE HA CAÍDO MUERTA A MIS PIES! ¡Vuelvan a la realidad! Los ignoré y seguí mi camino. Cuando iba por el cuarto piso me encontré con Greyback
- ¿A donde vas? -preguntó mientras asesinaba a tres personas a la vez con una de sus letales garras-.
- ¡No es tu problema!
- ¡El Señor Tenebroso va a enterarse de tu traición! -amenazó-.
- Yo nunca dije que los estaba traicionando -sonreí maliciosamente y seguí corriendo-.
Llegué al tercer piso y bajando hacia el segundo me tropecé en uno de los primeros escalones de la escalera. Prácticamente salí volando y caí hasta el pie de las escaleras, donde empecé a sangrar. Mis manos, brazos, y el resto de mi cuerpo estaba casi enteramente cubierto por sangre.
- No es nada -repetía constantemente, aunque sabía que si lo era- Después de todo una promesa es una promesa, y se lo prometí a Harry, pasara lo que pasara, tengo que seguir... Por Ronald
Seguí mi camino hasta llegar y abrir la puerta de la enfermeria. Ahí se encontraba un pelirrojo, con el pie enyesado, tapado hasta la cabeza bajo algunas sábanas, temblando del miedo, supongo que aunque no se enterara de la guerra, habría oído algunos disparos.
- ¡Ron! -exclamé y corrí para abrazarlo- ¡Estás bien!
- ¡Violet! -exclamó al verme ensangrentada- ¡¿Que te ocurrió?!
- Hay una batalla afuera -expliqué- mortífagos contra---
- ¡¿Quien te hizo esto?!
- Las escaleras -dije algo apenada- Estaba corriendo para buscarte cuando...
-----
Violet llegó apresuradamente hacia donde estaba y para mi sorpresa estaba toda ensangrentada. Me explicó que había una guerra afuera y que se había caído por las escaleras. De pronto, la puerta se abrió de golpe y la habitación quedó reflejada por un rayo de luz verde y Violet cayó al piso.
- Vaya, vaya, vaya... ¡Vinderwall! -exclamó el nuevo personaje- ¡Eres tan fácil de matar como tus padres!
- ¡¿Quién eres?! -pregunté- ¡¿Qué le hiciste?!
- Tranquilo Weasley, tu noviecita no volverá a respirar, eso es todo -dijo maliciosamente-.
- ¿Mi novia? ¡Violet no es mi novia!
- ¿Ah no? Por que escuché cierta pelea de cierta Vinderwall y cierto rubio...
- Te equivocas Dolohov -dijo una voz firme-.
-----
Una especie de rayo verde me dió. Uno que yo conocía a la perfección: Era el resultado de la maldición Avada Kedavra. Caí al suelo, esperando estar muerta o no sentir nada o algo similar, pero no. En cambio, no morí. Todo se volvió negro por un momento, y después ¡Blanco! Pero no era un blanco regular, este encandilaba los ojos a simple vista. Pude contemplar dos sombras que rompían el candente blanco. No pude distinguir quienes eran, pero de repente, pude escuchar todo como antes: - ¿Ah no? Por que escuché cierta pelea de cierta Vinderwall y cierto rubio... -dijo con sorna una voz desagradablemente familiar-.
Como pude, reuní todas mis fuerzas y dije:
- Te equivocas Dolohov -dije- Ron y yo no somos novios, y yo no estoy muerta. Te prohíbo hablar NUNCA más sobre mis padres y vete si sabes lo que te conviene.
- Vaya Vinderwall... -dijo tratando de ocultar su evidente sorpresa- No se por qué no moriste, pero puedo tratar de nuevo ¡Avada Kedavra!
Esquivé el hechizo y lo repetí. Ambos esquivamos todos los hechizos que el otro lanzaba, destruyendo por completo la enfermería (la cosa más estupida que se me pudo ocurrir en un momento así) hasta que
- ¡Crucio! -gritó Dolohov. Me dio. Caí al piso y al verme en su poder exclamó- Si... ¡Si! ¿Lo ves? ¡Eres tan fácil de matar como cualquier otro Vinderwall! Solo que tu intentas hacerte la valiente, pero ese papel no te pega niña, ¡Vamos! ¡Vuelve a la realidad!
- ¡Déjala! -ordenó Ron-.
- ¿O si no qué? -preguntó Antonin y al no obtener respues sonrió fríamente- ¡Avada Ked---
- ¡No! -grité- ¡No voy a permitir que lo mates! ¡Antes tendrás que matarme a mí!
- Con gusto -sonrió malévolamente- ¡Crucio! -gritó Dolohov haciéndome caer al suelo otra vez- ¿Lo ves? ¡No te queda el papel de héroe! ¡Tampoco le quedaba a tus padres y, como no supieron controlar la situación, murieron! ¡Como tu ahora, estúpida 'heroína'!
Iba a morir. Sabía lo que iba a pasar esta noche y yo iba a morir. Con mi último aliento dije lo que pude
- Ron... ¡Ron! ¡Salvate ahora que puedes!
- ¡¿Pero--
- ¡Vete de aquí y dile a Harry y a Hermione que estaré bien!
- ¡No voy a dejarte! -dijo Ron con los ojos llenos de lágrimas-.
- ¡Si lo harás! ¡Por que si no habré muerto en vano! Además -dije forzoso por el efecto del Crucio- Es una promesa... ¡Vete de aquí ya!
- ¡Cállate! -ordenó Dolohov- ¡No te queda el papel de héroe y no lo serás! ¡No permitiré que otro Vinderwall se convierta en héroe sin que se lo merezca! ¡Y si tengo que matarlos a ambos, LO HARÉ! 
- ¡NO! ¡Violet no morirá esta noche si puedo evitarlo! -escuché a alguien decir-.
Alguien que no era Dolohov o Ron... Dolohov se sorprendió y cesó la tortura, para mi suerte.
- ¡Lárgate de aquí Antonin! -reclamó- ¡O llamaré a mi padre!
- ¡Tu padre no me asusta Malfoy! -dijo Dolohov-.
- Pues... -dijo sacando su varita- ¡Tendré que matarte!
- ¡Ja! -rió- Veamos cuanto duras...--¡Crucio!
Draco resistió unos segundos pero al final cayó al piso por el inmenso dolor que Dolohov proporcionaba en sus Crucios, yo lo sabía mejor que nadie y era inútil resistirse. No me dio tiempo ni de pararme, a pesar de que trataba con todas mis fuerzas cuando Dolohov dijo
- ¡¿No que ibas a--¡AAARG!
- ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHH! -chillé-.
La marca sangraba como nunca. Voldemort estaba perdiendo la batalla y estaba anunciando la retirada, quizá haya muerto, bueno, aún más de lo que ya estaba. Dolohov se marchó pero yo no tenía fuerza para moverme.
- ¡Malfoy! -exclamó Ron- ¡No hay nada entre nosotros, te lo aseguro! ¡Fue un mal entendido!
- ¡Eso no me interesa ahora Weasley! -dijo Draco parándose y ayudandome a pararme, pero volví a caer-.
- ¡Aaaah! -grité- Mi brazo...
Sentía como mi cuerpo se desvanecía. Se volvía más pesado con cada segundo que pasaba. Logré acomodarme en la cama y sujeté mi brazo. Draco se acercó al lado mío y curó algunas heridas
- Draco... Lo que dice Ron es cierto... -sollocé- No hay nada entre nosotros...
- Ya dije que eso es lo que menos me importa ahora -dijo evadiendo el tema- Tendré que curarte hasta que llegue Pomfrey... 
- ¡Pain! -dije viendo como el águila entraba por la ventana de la enfermería cuando se lo pedí con el pensamiento- Tienes que avisarle a Harry y a Granger que ya es seguro bajar...
Asintió y salió volando
- Ay... Me duele... -sollocé- No toques el brazo Draco
- Iré a buscar a la Señora Pomfrey -dijo Ron, tratándo de pararse- Claro, si es que aún está viva...
- Ron, casi no puedes caminar, deja que vaya Draco...
- No -insistió Ron- Malfoy se quedará a cuidarte ¿Te parece? -dijo refiriendose al rubio, el cual asintió-.
Ron salió de la habitación dejándonos solos.

¿Como te sientes princ--
Rápido se calló tapándose la boca
- ¿Princesa? -pregunté- Pues... Una muy sangrienta ¿No crees? -dije en tono sarcástico y sonreí, aunque estaba colorada-... Me duele muchísimo -respondí- ¿Ya no estás molesto cierto?
- ¿Cómo puedo estar molesto con mi princesa ensangrentada? -dijo en tono irónico-.
Estuvimos en silencio por unos minutos, evitando nuestras miradas. Era una situación muy incómoda y tenía que sacarle las palabras a Draco, que seguía curando mis heridas, para entablar conversación.
- ¿Y tus padres? -pregunté-.
- Supongo que en la mansión... Mi papá no debe estar preguntandose por mi precisamente pero apuesto a que mi mamá está muy alterada...
- Vaya... Te entiendo -dije- Mis papás siempre estaban muy ocupados por su trabajo y tuve que aprender a valerme por mí misma.
Pasaron unos minutos cuando Ron llegó cojeando con la Señora Pomfrey jalándole la oreja
- ¡Te dije que no te pararas! -dijo la enfermera- ¡Debiste obedecer!
La mirada de la enfermera cambió al verme
- ¡Oh Dios! ¡Otra víctima! -exclamó mientras apartaba a Draco y me curaba algunas heridas- ¡¿Qué le pasó a la enfermería?! -preguntó boquiabierta viendo los restos de escombros regados por lo que quedaba de la enfermería-.
- Fue mi culpa -dije- Se me pasó la mano...
- ¡No es así! -afirmó Ron- ¡Ella solo trató de defenderme! Dolohov apareció y trató de matarla y por alguna razón--
- ¡¿Dolohov?! -dijo horrorizada la enfermera- ¡Tuviste mucha suerte niña!
- Lo se... -respondí mientras curaba mis heridas- Especialmente por...
Me callé por un momento... No sabía si quería compartir esa información... Era algo demasiado personal, relacionado con mi pasado. La enfermera no trató de indagar más en el tema, ella nunca hacía demasiadas preguntas, y sacó a Ron y a Draco de la habitación mientras seguía curándome. Tuve que pasar la noche en rehabilitación en la enfermería. Claro que no fui la única allí. Muchos murieron y otros estaban gravemente heridos en todo Hogwarts... Gran cantidad de profesores, delegados y prefectos (Entre ellos Percy Weasley) entraban y salían de la enfermería con heridos, tuvimos que pedir ayuda a San Mungo para tratar a los heridos, yo misma me ofrecí pero como no me dejaron cooperar, desde mi camilla me limité a controlar el dolor y el sangrado con Episkey. Aún a altas horas de la madrugada de dolía mucho el brazo... Me quedé pensando esa noche... ¿Cómo supo Dolohov dónde estaba? ¿Se lo habría dicho Greyback o hay un traidor en Hogwarts?... ¿Por qué no morí? Es decir, agradezco estar viva pero un Avada Kedavra no debería fallar aunque fuera contra mí. Supongo que Harry no tiene mucho mérito entonces, ¿No? Dolohov debió pronunciar algo mal o sujetó mal la varita seguramente el tarado ese... ¿Qué rayos fue esa luz blanca? ¿Y de quieres eran esas siluetas? Supongo que no lo sabré... A menos de que me interponga en un Avada Kedavra de Antonin... No, no soy tan estúpida... ¿O si?  ¿Draco me llamó 'princesa'? Me sentí halagada pero... Fue extraño... Y muy incómodo. Aún así me agradó que ya no estuviera molesto conmigo... Creo que debería dormir ya, me siento incómoda estando fuera de mi cama en mi dormitorio en la torre de Ravenclaw, compartiendolo con Ginny, que era un año menor que yo, Cho, un año mayor, Luna, que era de mi mismo curso y Pain, mi águila...
A la mañana siguiente desperté y pude observar junto a mí una mesita llena de cosas como dulces. Me sorprendí al ver la gran cantidad de objetos, la gran mayoría tenían cartas sobre estudiantes de... ¿Ravenclaw?, ¿Me habrán perdonado por los 50 puntos menos? Eso espero y eso creo... Habían ranas de chocolate, caramelos de todos los sabores Bertie Bott, varitas de regaliz, ranas de chocolate (*-*)... Una carta en especial llamó mi atención... Una semi amarillenta con una caligrafía espectacular escrita en tinta verde brillante... Su contenido fue aún más llamativo que la carta y decía lo siguiente:

Espero que te sientas mejor princesa. Cuando oigas la noticia... ¡En la escuela eres una heroína! Ojalá te mejores pronto para que pueda volver a verte...
Atentamente: Tu príncipe rubio.


Capítulo 10: Lo que siento por tí...
Los días pasaron y no pude recibir más visitas que la Señora Pomfrey, ni a los profesores se les permitió la entrada. Mi brazo no volvió a sangrar, con eso solo puedo suponer que Voldemort fue destruido y los mortífagos recibirán lo que merecen. Con respecto a mi brazo, tal vez y solo tal vez la poción que me dió Snape para contra-arrestar el dolor de la marca tuvo algo que ver. Al principio juré que trataba de envenenarme, pero... Después supuse que fueron órdenes de Dumbledore y acepté tomarla... Por lo que me enteré, Bellatrix fue encerrada en Azkaban... De nuevo. Pero no volví a tener noticias sobre Dolohov. Lo cual me irritó 
Nadie vio al profesor Snape en la batalla así que nadie sabe de qué lado está. El profesor Lupin renunció a su empleo en Hogwarts por lo ocurrido hace unas noches y se marchó, no sin antes desperdirse de mí aquí en la enfermería. No pude evitar soltar unas lágrimas cuando me dijo de lo arrepentido que estaba por tratar de haberme mordido y que se consideraba una amenaza para estar en Hogwarts...  
Hasta que un buen día una enfermera me dio la buena noticia de que me recuperé y estaba ocupando una cama de la enfermería.
Al fin me paré y me dirigí al baño para poder bañarme y cambiarme. Cuando terminé pude salir y volver a ver a mis amigos. Apenas salí Harry y Ron me abrazaron
- ¡Violet! -exclamó Harry- ¡Estás bien!
- Una promesa es una promesa -le recordé- Y míralo -dije señalando a Ron el cual me abrazó-.
- Me alegra de que estés bien -dijo Ron- No sabes lo preocupado que--
- Descuida, estoy bien -sonreí- Harry, tengo que decirte algo -dije con un tono de voz más serio-.
- ¿De que se trata?
- Es sobre Peter Pettigrew. Lo he visto antes. El es Colagusano y está del lado oscuro, pero imagino que eso ya lo sabías. El punto es que cuando estuve ante la presencia de Voldemort, Colagusano era algo así como un tipo de sirviente para él, lo cual me hizo mucha gracia. 
- ¿Lo viste estos días? -preguntó Harry-.
- Sí, y eso me hace pensar... Ron, -me dirigí hacia el pelirrojo- ¿Se escapó alguna vez Scabbers estos días?
- Ahora que lo mencionas, sí, no la encontraba estos días, ¿No recuerdas cuando Hagrid me la dio en su cabaña?
- Es cierto... Ahora solo resta saber cómo rayos la consiguió Hagrid...
Unos minutos de silencio me dieron tiempo para analizar, pero terminé en lo mismo: Nada
- Bueno, no pensemos en eso ahora -dijo Harry- ¡Ya estás mejor y en pocos días será Navidad!
- Me alegro de que te encuentres mejor Vinderwall -dijo la castaña hablando por primera vez conmigo desde hace tiempo-.
- Oye, esto de llamarnos por nuestros apellidos ya me parece algo ridículo ¿No crees?
- Es... cierto -dijo y sonrió-.
Nos abrazamos y me pusieron al tanto de todo lo que había pasado, los profesores heridos, alumnos que no volvieron a ver... También cosas buenas, como la forma en la que Pain les avisó que podían bajar y sobre como habían liberado Buckbeak. Fuimos a comer al Gran Comedor, acompañados por Pain, cuando todos los alumnos de Ravenclaw me recibieron con abrazos y grandes sonrisas, aunque no entendí el motivo...
- ¡Violet! -dijo una pelirroja con lágrimas en los ojos corriendo hacia mí-.
- ¡Ginny! -dije abrazándola- ¡Ginny! ¿Cómo has estado?
- ¡Preocupada! -dijo ella-.
- ¿Por qué?
- ¡Por tí! -dijo para mi sorpresa- ¡Eres una heroína! 
Eso me hizo recordar
- ¿Heroína? -pregunté- ¿Cómo? ¿Por qué?
- ¡Salvaste a mi hermano! -contestó ilusionada- ¡Sin tí, Dolohov lo habría matado!
Al decir esto, recordé toda la experiencia, todo el dolor y el sufrimiento de aquellos maleficios traicioneros y de Dolohov hablando mal de mis padres... Recordé todo... Hasta que...
- Draco...
- ¿Qué? -preguntó Ginny invitándo a sentarme con ella ya que todo el mundo estaba sofocándome-.
- Ginny, ¿Sabes como todo el santo mundo se enteró de esto?
- ¡Fue algo impresionante! -exclamó- ¡El odioso de Malfoy y Ron aceptaron sus diferencias (por cinco minutos) y divulgaron por todo Hogwarts que los salvaste! Explicaron a todo el mundo cuidadosamente sobre como llegaste a la enfermería y sobre como Dolohov llegó y como salvaste a mi hermano y a Draco y--
- Un momento, yo no salvé a Draco.
- ¿Ah si? Pues eso fue lo que dijeron...
- Ginny, ahora vuelvo ¿Te parece?
- Bueno... -dijo algo triste-.
- Pain te hará compañía -sonreí-.
Corrí hacia la mesa de Slytherin, en la cual no fui bienvenida
- Miren... Pero si es Vinderwall... Pensé que estabas muerta
- Ahora no Parkinson... -dije sin siquiera verla, buscando a...-
- Si estás buscando a Draco, está afuera...
- .........
- ¿Qué? ¿No me crees?
- ¿Debería?
- Si me crees o no es tu problema.
Me fui desconfiando de Pansy, ¿Por qué habría de ser buena conmigo?
Me senté junto a Ginny y comí un poco, no tenía mucha hambre. Después me senté en la mesa de Gryffindor con Harry, Ron, Ginny y Hermione.
- ¿Violet? -preguntó Ron-.
- ¿Mm-hh? 
- Oí a Dolohov decir que... Decir algo sobre tus padres y... -se frotó la cabeza- Y me preguntaba dónde pasarás Navidad...
- Aquí en Hogwarts -dije sin inmutarme-.
- ¿Y en verano? -preguntó Harry- ¿Vives con tus tíos o algo así?.
- Yo no tengo tíos -dije- Bueno, de hecho, si que los tengo. Son unos estúpidos muggle que me odian y niegan mi existencia así que decidí hacer lo mismo. Esperaban que mi prima, Ashley, fuera una muggle común y corriente como ellos, pero resultó ser una bruja, como Hermione. Siempre la he superado en todo y por eso me tienen rabia y envidia y me niego a pasar un simple día con ellos, aunque Ashley y yo nos llevemos bien, son unos viejos odiosos y detestables. Con respecto a las vacaciones, pues no lo sé... Supongo que como siempre, a donde me guíe mi instinto... Tengo una mansión en Londres, mundo muggle -aclaré- y suelo pasar más tiempo allí que en mi casa de por aquí... Me trae algunos recuerdos pero...
Los cuatro se miraron las caras
- No quiero que sientan lástima por mí -aclaré- No me gusta, me hace sentir débil... Menos que el resto y me gusta demostrar que no soy así...
- Bueno entonces.. ¿Querrías pasar Navidad con nuestra familia? -preguntó Ginny-.
Miré a los cuatro. Me cayó por sorpresa esa invitación, nunca había pasado Navidad con nadie. 
- Harry y yo también iremos -dijo Hermione-.
- Me encantaría -respondí a Ginny-.
- Bien, partimos hoy -dijo Ron-.
- De acuerdo, me iré a empacar... Gracias por la invitación.
Me fui a mi cuarto a empacar, todo esto me cayó por sorpresa. Avisé a Pain que se posó en mi hombro y cuando bajé allí estaba el Expreso a Hogwarts. Me encontré con mis amigos los cuales estaban muy emocionados por estas vacaciones
- ¿Tus padres saben que pasaré las vacaciones con ustedes?
- Les envié a Errol en cuanto dijiste que sí -dijo Ron- Espero que la hayan recibido.
- Pain -dije desdoblando el brazo para que el águila se posara en él- Dirígete a ¿Cómo se llama su casa?-- Ah, si. A la Madriguera y comprueba que Errol se encuentre bien.
Asintió y salió volando tan majestuosa como siempre
- Que hermosa águila -dijo Ron-.
- Lo se... Fue un regalo de mis padres -aclaré- La tengo desde que nació. 
Ya era nuestro turno de subir al tren y cuando iba a subir, no pude evitar sentirme algo culpable de no despedirme de él. Salí del tren y les pedí que me hicieran espacio en el vagón.
Fui en su búsqueda y lo encontré sentado en una banca alejado de todo y todos. Me senté a su lado y dije
- Algo alejado ¿No?
- Me alegra verte -sonrió-.
- A mi también -dije y recosté mi cabeza en su hombro-.
- ¿Vas a pasar vacaciones en alguna parte?
- Voy a la Madriguera -respondí- Al fin pasaré vacaciones en un sitio fijo desde hace años...
- Me alegro -dijo dejando a un lado por un momento su odio hacia Ron-.
- Gracias... Significa mucho...
¡Último llamado para el Expreso Hogwarts!
- Me llaman... -dije algo triste-.
- Buen viaje
Le dediqué una sonrisa y cuando estaba a punto de pararme, algo me hizo cambiar de opinión.
- Feliz Navidad Draco Malfoy... -dije abrazándolo-.
Para mi sorpresa, Draco no quiso soltarse de este. Cuando volvieron a llamar le susurré en su oído 'Debo irme...' se separó lentamente de mí, sujetó mi barbilla y dijo 'La más feliz de todas'. Ambos miramos hacia arriba y vimos una pequeña planta verde opaco colgando justo sobre nosotros. Los dos supimos lo que significaba eso y nos miramos a los ojos. Draco se acercó lentamente y me besó. Solo fue un tierno y cálido roce de labios pero para mí lo fue todo. Miles de mariposas revoloteaban en mi estómago y todo en mi cabeza daba vueltas. Sentí que nada estaba bien por un momento y al otro todo estaba perfectamente. Fue una explosión de sentimientos que me hicieron sentir que estaba en el cielo, viendo esa luz blanca de nuevo, solo que esta vez se tornaba en un cálido color naranja y allí seguían las misma sombras, pero seguí sin saber quienes eran, no pude evitar pensar en otra cosa que en lo que sucedía. No podía oí nada en mi cabeza, ni siquiera los fastidiosos llamados al Expreso Hogwarts, hasta que terminó, y por fin, reconocí todo el amor que enserio sentía por Draco Malfoy.



Aww so cute!
Me ayudaron, debo admitir... Pero igual! Quedo bn vdd? (Grax Gio!)
Ahora viene el epílogo, que dura bastaaaaante! XD
En este se revelará a un personaje importante a lo largo de la historia!!
Y se llama... ¡TAN TAN TAAAAAAAAAAAN! XD
(Givala se está muriendo del suspenso!! XD)
Bno, chauu!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario