domingo, 5 de junio de 2011

CAPÍTULO 8: Empieza la batalla y... ¿Los celos?

Capítulo 8: Empieza la batalla y... ¿Los celos?


Esto es una catástrofe: ¡Me quedé dos horas y media esperando a Violet en el salón de Pociones! Esos Weasley y Potter tuvieron que raptarla, sí, esa es la única explicación posible. Fui al dormitorio de Slytherin y dormí. A la mañana siguiente, me dirigí a la torre de Ravenclaw y pregunté a algunos estudiantes sobre ella, al parecer se enojaron mucho cuando mencioné su nombre. Encontré a la menor de los Weasleys sentada en un rincón estudiando y me acerqué a ella
- ¿Dónde esta Violet? -me apresuré a preguntar- ¿Y por que todos están molestos con ella?
- ¿No lo sabes? -preguntó incrédula Ginny- Ayer hizo que Ravenclaw perdiera 50 puntos
- ¡¿Cómo-- No importa, ¿Dónde está?
- Está cuidando a mi hermano en la enfermería porque---
Dejé de escucharla y salí corriendo a la enfermería, ¿Por qué estaba Violet cuidando a Weasley? Estaba furioso, en verdad furioso. Al llegar, entré sin que Pomfrey me viera y allí estaban: Weasley dormido en una cama con el pie enyesado y Violet estaba dormida a su lado. Me enojé bastante al ver que susurraba: Ron... Ron... No... ¡¿Qué rayos tenía Weasley que no tuviera yo?! Salí furioso de la enfermería y fui directo hacia mi sala común.
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- Ron... Ron.... Vamos Weasley... ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH! 
Desperté súbitamente. Mi brazo ardía como nunca antes y lancé un grito de dolor, despertando a Ron y haciendo que la Señora Pomfrey entrara corriendo. Se sorprendió al verme allí pero no me castigó ni nada al verme tiraba en el piso, retorciendome por el dolor
- ¡Violet! ¡¿Qué pasa?! -gritó Ron-.
- ¡Mi brazo! -chillé- ¡AAAAAAAAH! ¡DUELE!
- ¡Dejame ver! -ordenó la enfermera-.
- ¡No! -chillé- ¡No! 
Supe lo que pasaba: Voldemort estaba llamando. No sabía si debía ir, pero algo era seguro, el dolor no iba a parar hasta que fuera así que salí corriendo de la enfermería y con un hechizo me transporté hacia la mansión de Draco. Allí estaban todos los mortífagos reunidos. Entré y Voldemort me saludó
- Violet... Al fin llegas
- Era eso o amputarme el brazo -respondí sin una gota de ironía en mi voz- ¡Enserio hombre! ¡¿No hay una forma de llamarnos más civilizada?!
Me había olvidado de como se sentía estar ante su presencia. Era tan... Imponente, pero no mostré miedo, lo contrario.
- Pensé que eras más fuerte -dijo Draco muy indiferente conmigo, lo cual me asombró-.
- Pensé que no eras tan soberbio -contesté-.
- No estamos aquí para pelear -nos detuvo Voldemort- no por ahora. Bien -prosiguió- como muchos de ustedes sabrán, hoy será la invasión a Hogwarts. Solo hay dos reglas: 1- Maten a todos los que puedan, y 2- Dejenme a Potter -sonrió malévolamente- ¿Entendieron?
Todos asentimos.
- Bien, partiremos en grupos y nos encontraremos en el bosque prohibido ahora, formen los grupos.
Me tocó ir con Fenrir Greyback, Yaxley, Dolohov (lo cual me desagradó) y, por supuesto, Draco. Intenté hablar un par de veces con él, pero me ignoró ¿Qué le sucede?
- ¿Qué te pasa Draco? ¿Ya te volvió a meter basura en la cabeza la odiosa de Parkinson? -pregunté-.
- Por lo menos Parkinson no va por ahí besandose con Weasley -respondió ocultando la mirada-.
- ¡Yo no me besé con Ron! -exclamé, pero Draco siguió sin creerme-.
Mientras trataba de que Malfoy recobrara la cabeza, Greyback, Yaxley y Dolohov miraban entretenidos. Le expliqué lo que pasó pero hacía que se tapaba los oídos y no me escuchaba. Era inútil, como hablarle a un ladrillo. Aunque tal vez, el ladrillo fuera mejor oyente que Draco. 
Cuando descubrí lo inutil que resultaba tratar con los Malfoys, decidí pensar en una manera de hacer saber a Dumbledore que la batalla daría inicio en unos pocos minutos. Pensé en un millón de cosas: No podía enviar a Pain porque, aunque pudiera traerla tan solo con el pensamiento, sería muy sospechoso y podrían matarla. Pensé y pensé hasta que recordé una manera...


Harry me habló de un hechizo que le está enseñando el profesor Lupin... Se llama Expecto Patronum... Sirve como escudo contra las criaturas llamadas Dementores o para enviar mensajes...


Perfecto.
Me alejé un poco de los demás y dije:
- ¡Expecto Patronum! -susurré y una bolita de luz salió de mi varita. Ahí fue cuando pensé: ¿Cómo voy a hacer que esto llegue con Dumbledore?- Emm... Bueno, ve con Dumbledore (supongo) y avisale que la batalla está por empezar y que se prepare para lo peor...
Dicho esto, la 'bolita' desapareció y me dirigí hacia los demás
- Vamonos -ordené y nadie replicó-.
Caminamos hasta llegar al Bosque Prohibido. No podíamos simplemente aparecer, ya que el Ministerio de Magia podría enterarse. Esperamos a los demás, ya que fuimos uno de los primero grupos en llegar, mientras, se formaron pequeños grupos de gente hablando de cualquier cosa. Los únicos que quedamos solos fuimos Draco y yo y como el no estaba dispuesto a hablarme, yo tampoco.
Cuando los demás llegaron, decidimos no ir parte por parte, ¡Sino atacar sin previo aviso! 
Comenzó la invasión. Las primeras víctimas empezaban a caer muertas hacia nuestros pies. 
- ¡Avada Kedavra! -grité- ¡Avada Kedavra! 
Todos los alumnos se sorprendieron al ver de qué lado estaba luchando. Supuse que pensarían que era la última persona que se aliaría con alguien como Voldemort, debido al gran afecto que tenía por Dumbledore.
Mucha gente murió en la batalla, tanto mortífagos como profesores y estudiantes de Hogwarts. No ví a Snape durante la batalla así que no supe como hizo para guardar su doble identidad.
Era demasiado para mí, ya había esquivado 3 Avada Kedavras, y unos cuantos Crucios, sin mencionar que fueron más los que sufrí que los que logré evitar. Estaba concentrada buscando a Parkinson, al fin tenía la oportunidad de matarla cuando
- ¡Crucio!
- ¡Aaaaah! -grité-.
Me retorcía de dolor en el piso, no aguantaba, sentía que me iba a desmoronar. Por suerte terminó, volteé para ver quien había sido el maldito que había tratado de matarme, pero ya se había ido.
Quise escapar de allí antes de morir, así que me dirigí hacia una de las torres de Hogwarts para ver si había alguien allí y poder tranquilizarme un rato.
Al parecer Dumbledore recibió mi mensaje porque estaban bien preparados.
Al llegar a una torre pude ver una silueta familiar encerrada en una especia de prisión.
- ¿Black? -pregunté-.
- ¿Quién anda ahí? -preguntó él-.
- Soy yo -dije dejándome ver- ¿Qué haces encarcelado?
- Me atraparon -dijo con pesar-.
- Hay una guerra allá fuera... -dije-.
Nos quedamos en silencio por unos minutos, hasta que
- ¡BOMBARDA! -grité y la puerta se abrió de golpe-.
- ¿Por qué me liberas? -preguntó-.
- ¿Por qué no habría de hacerlo?
Me sentí muy débil por un momento, como si una parte de mí me hubiera abandonado. Caí al piso y Sirius ayudó a levantarme, me ayudó a sentarme en lo más profundo de la celda y me preguntó
- ¿Que pasó?
- Me siento muy débil... -dije- No entiendo el motivo -mentí, sabía que era por causa de los múltiples Crucios que había recibido-.
- Será mejor esperar antes de que vuelvas a la batalla...
De pronto, se olló una voz
- ¡Oh no! ¡Llegamos muy tarde! ¡Sirius está muerto!
- Se equivocan -respondí-.
- ¡Vinderwall! -exclamó Hermione- ¡Y Sirius!
- ¿Que sucedió? -preguntó Harry-.
- Nada -volví a mentir- Todo está bien solo que hay una guerra en Hogwarts!
- ¡¿Y que esperan?! -gritó Hermione- ¡Vamos!
- ¡¿Qué espero?! -me quejé- ¡Espero que Dumbledore no lo mate por ser mortífago y espero que Voldemort no lo mate por ser un gran traidor! Sin ofender -me dirigí hacia él-.
- ¿Tienes un mejor plan? -preguntó la Gryffindor-.
- Yo si lo tengo -dijo Harry señalando a Buckbeak-.
- ¡Buckbeak! ¿Pero cómo? -pregunté-.
- ¡Ahora no hay tiempo! -dijo Harry- Sirius, sube el hipogrifo y huye de aquí, puedes quedartelo, iban a sacrificarlo -explicó-.
- Nos volveremos a ver -nos dijo a todos- Pero... Hasta entonces... 
Sirius subió en Buckbeak y el hipogrifo obedeció las ordenes y lo llevó lejos
- ¡Suerte en la batalla! -fue lo último que dijo-.
- Bien -dijo Hermione más calmada- ¿Cuál es el plan?
- Ustedes dos quédense aquí. Voldemort vino Harry, y quiere matarte -dije- Al terminar la batalla mandaré a Pain para que les avise que pueden bajar. Yo estaré por el segundo piso, cerca de la enfermería y...
Dejé la frase inconclusa. Justo al pronunciar una palabra me acordé de algo. De alguien, mejor dicho, alguien de suma importancia para mí en este momento. Una persona que se encontraba en el segundo piso, en la enfermería, acostado en una camilla y con el pie y la pierna enyesados: ¡Ronald!


Hii!
No fue tan largo como esperaba que fuera pero
quería dejar la parte de Ron para el siguiente cap ^^
Chau! Espero q les gustee!
PD: Me acabo de enterar que hoy (05/06) es el cumple de Draco!! :O XD
(De Draco, no de Tom Felton, no se confundan XD)
Jaja así que... Feliz Cumple.. Supongo XD
Jajaja publico en cuatro días :D
Ahora si, CHAU!! :)

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