miércoles, 1 de junio de 2011

CAPÍTULO 7: 50 puntos menos Ravenclaw...

Capítulo 7: 50 puntos menos Ravenclaw...
Me desperté temprano, me puse mi túnica y bajé al Gran Comedor junto a Ginny. Saludé a los chicos y a los gemelos Weasley que estaban con ellos, los cuales me cayeron muy bien por cierto. Me senté con Ginny en la mesa de Ravenclaw y nos servimos un pedazo de cada cosa.
Al terminar de comer, busqué a Draco con la mirada y lo encontré con Crabbe y Goyle en la mesa de Slytherin. El chico estaba demacrado; no se preocupaba por su aspecto y su pelo estaba revuelto. Para desgracia, alguien más lo estaba mirando: Pansy Parkinson.
Aproveché la ocasión para molestarla. Me paré y me dirigí a la mesa de Slytherin, mejor dicho, hacia donde estaba Draco. Hice a un lado a Crabbe y Goyle con una mirada de: 'Si no se mueven, se van a arrepentir' y ellos obedecieron a la mirada.
- Hola Draco -dije en un tono dulce dándole un beso en la mejilla- ¿No sigues molesto conmigo verdad? -dije poniendo cara de perrito-.
Draco se sorprendió ante mi actitud y no supo que responder
- Después de todo, estamos juntos en esto -dije señalando discretamente mi antebrazo y el chico asintió- Lamento lo que te dije -lo abracé- Pero necesito sacar información de ese trío -susurré en su oído-.
- No pensarás que enserio estaba enojado ¿O si? -preguntó devolviendome el abrazo- Solo que verte con Potter... Hace que me hierva la sangre.
- ¿No me digas que estás celoso? -pregunté-.
- ¿Cómo crees? ¿Yo? ¿Celoso de Potter?
Sonreí
- Como sea, necesito que no nos distanciemos. Nos vemos en un rato en el salón de Pociones -dije y me retiré-.
Pansy me miraba llena de odio, había cumplido mi misión. Sin dar explicación alguna a mis nuevos 'amigos' me dirigí donde se encontraba Snape.
- No es que me guste la idea -le dije- pero necesito hablar con un usted.
Hizo una mueca con la boca y me dijo 'Sígame' a lo que asentí.
Caminamos hacia el salón de pociones sin intercambiar palabra, al llegar
- ¿Que sucede Vinderwall? -preguntó-.
- Primero, no me llame Vinderwall frente a los mortífagos, en especial frente a los que acabo de liberar de Azkaban -asintió- luego, Voldemort dijo que debíamos comunicarnos con el, pero nunca dijo como.
- Eso lo tengo resuelto -dijo sin importacia- Si eso era todo...
- No, francamente eso no era todo -dije antes de que escapara de ahí-.
- ¿Que esta esperando para hablar? -preguntó impaciente-.
- ¿Cómo logró burlar a Dumbledore? Es decir, hay muchos mortífagos en el mundo y eso pero, ¿Cómo consiguió volverse maestro de Hogwarts sin que Dumbledore sospechara de usted?
- Dumbledore si sospecha de mi -aclaró- Y lo burlé de la misma forma que usted lo hizo -dijo y se fue-.
Su respuesta me dejó pensativa por un rato y después, con la cabeza más revuelta que mi estómago, regresé al Gran Comedor. Ginevra estaba sentada junto con los Gryffindors y allí me dirigí.
- Veo que te reconciliaste con Malfoy -dijo Ron-.
- Si, no tiene importancia -dije- Era una cuestión de Slytherins -agregué mirando a Ginny, la cual se acordó de lo que le había dicho anoche y sonrió-.
- Bueno... -dijo Harry- ¿Ya tienes alguna pista de cuando va a ser la invasión?
- No, eso quería hablarlo con Dumbledore y me gustaría que Granger estuviera presente.
- ¿Yo? -preguntó-.
- ¿Conoces a alguna otra Granger? -pregunté con ironía-.
- Pero, ¿Por qué yo?
- Porque fuiste la primera en enterarse de mi misión, y aparte de que me gustaría saber como, opino que eres una maga inteligente y poderosa, y necesitamos gente así para la batalla.
Hablamos un rato sobre algunas estrategias que podríamos utilizar cuando Granger y yo decidimos ir a hablar con Dumbledore. Al entrar a la oficina...
- Señoritas -dijo el anciano- tomen asiento
Eso hicimos
- ¿A que se debe su visita?
- Profesor, usted sabe a que se debe -repliqué- ¿Tiene noticias?
- Lamento decir que no -dijo el anciano. Granger y yo intercambiamos miradas de preocupación-.
- Un dato interesante: -dije- Snape irá hoy a informar a Riddle sobre Hogwarts, así que imagino que me dirá cuando será la batalla...
Hermione se sorprendió ante mi comentario y le respondí
- Yo tampoco sabía que era un traidor...
- Bien, debemos alertar a Harry -dijo Dumbledore-.
- Ya nos encargamos de eso -dijo Hermione, hablando por primera vez-.
- De acuerdo, vayan preparándose.
- Eso haremos -dijimos al mismo tiempo-.
Salimos de la oficina y fuimos con Harry y los dos pelirrojos.
- ¿Y bien? -preguntó Harry-.
- Aún sin noticias, pero pronto sabremos -dije-.
- Apropósito Harry -agregó Hermione- y Ron también, tenían razón. Snape es un traidor.
- ¡Lo sabía! -exclamo Ron- ¡Siempre lo supe!
- Bueno pero--
- ¡Avis! -se escuchó decir a unos pasos de distancia-.
Volteé y vi a una manada de pájaros volando hacia mí y a Pansy Parkinson tras de ellos apuntándome con su varita. Reaccioné lo suficiente rápido para esquivar a los pájaros y saqué mi varita.
- ¡No debiste hacerlo Vinderwall! -gritó Pansy-.
- ¡No me provoques Parkinson! -exclamé- ¡Bombarda! -grité y la morena cayó al suelo- ¿Ves? Eso pasa al meterte con una bruja fuera de tu alcance -dije orgullosa-.
- ¡Desmaius! -gritó, pero lo esquivé haciendo que otro chico volara por los aires y se estrellara contra una pared- ¡Arg! -bufó-.
- ¡Quieta! -le ordené- ¿Ves? ¡No puedes vencerme! -exclamé-.
- ¡Desmaius! -volvió a gritar y el hechizo me dio, pero no fue tan terrible-.
- Dame una razón -dije agarrándola por el cuello y acorralándola contra una pared- Solo una, y te mato.
- ¡Detengan esto! -exclamó Albus, quien observaba todo desde unos pasos de distancia- Le imploro, Srita. Vinderwall que no use maldiciones imperdonables. Por lo menos no mientras se encuentre en Hogwarts.
- Lo siento profesor -dije cabizbaja-.
- Ya se que lo siente -sonrió- Vamos Srita. Parkinson, le ruego que no ande buscando problemas.
- No prometo nada -dijo ella- Solo tuviste suerte esta vez Vinderwall, caerás a la próxima.
Dicho esto, se retiró y los chicos se acercaron a mí.
- Que yo sepa, era su vida la que peligraba -exclamé- no la mía.
- ¿Te encuentras bien? -preguntó Ginny-.
- Estoy bien, gracias, solo digo que la próxima vez enserio voy a matarla.
- Te ayudo con gusto -dijo Hermione con una expresión de odio hacia Parkinson-.
- ¡Violet! -oí una voz tras de mí- ¿Te encuentras bien? 
- ¡Draco! -exclamé- Si, si. Estoy bien. Pero la próxima tu noviecita no tendrá tanta suerte -afirmé-.
- ¿Mi novia? -preguntó- ¡Pansy no es mi novia!
- Pues entérate que le gustas -reclamé- Ayer en la noche me amenazó diciendo que se iba a encargar de que no me hablaras nunca más y estuve a punto de--
- Vamos Vi -me interrumpió Ron- el no merece una explicación.
Sin poder decir nada Harry y Ron me llevaron hacia otro lugar mientras Granger nos seguía y Ginny se iba a otra parte. Draco se quedó parado en medio del pasillo como un tarado, sabía que no me iba a perdonar esta, pero debía correr el riesgo.
- ¿Por qué me trajeron hasta acá? -pregunté-.
- Para ahorrarte las molestias de hablar con Malfoy -aclaró Harry- Ahora debes relajarte un poco, sino, estarás muy tensa durante la batalla...
- Bueno... ¿Cómo están Hagrid y el profesor Lupin? -pregunté cambiando el tema-.
- ¡Hagrid! -exclamaron los tres- ¡Me había olvidado por completo! -dijo Harry-.
- ¿Que? ¿Que pasa?
- Hoy sacrificarán a Buckbeak -explicó Hermione- Tenemos que estar allí para Hagrid.
- ¡¿Pero por qué sacrificarán a Buckbeak?! -pregunté alterada-.
- ¡Todo es por culpa de Malfoy! -exclamó Ron-.
- ¿Qué tiene que ver Draco con--
Traté de preguntar pero me jalaron del brazo y salimos corriendo hacia la cabaña de Hagrid y entramos en ella. Hagrid se sorprendió de verme allí y le explicamos la situación. Dijo que estaría listo para luchar del lado de Dumbledore y que Buckbeack también lo habría estado. Nos quedamos un rato más para apoyarlo cuando mágicamente se rompió un jarrón y tuvimos que salir de ahí porque se acercaban Dumbledore y otras dos personas más. 
Subimos a una colina y Granger empezó a llorar por la muerte del hipogrifo. Yo intentaba hacerme la dura pero no pude evitar entristecerme... Estabamos en aquella escena cuando Scabbers mordió a Ron y un perro negro lo arrastró hacia el interior del sauce boxeador. Nos costó un poco pero logramos entrar y seguimos hasta llegar a la casa de los gritos...
- ¡Cuidado! -gritó Ron- ¡Es una trampa! ¡Es un animago!
Volteamos y vimos a...
- ¡Black! -exclamé- Así que lograste escapar de Azkaban sin mi ayuda...
Harry estaba dispuesto a atacarlo cuando llegó Lupin...
- ¡Expelliarmus! -dijo y la varita de Harry salió disparada-.
- ¡Profesor! -exclamé-.
- Vaya, vaya Sirius -dijo Lupin- Hace mucho tiempo -lo levantó y se abrazaron, todos quedamos extrañados ante esta reacción-.
- ¿Lupin? -pregunté-.
- ¡Esta aquí! ¡Ahora! ¡Justo aquí! ¡Tenemos que matarlo! -dijo Black alterado-.
- ¡No! -gritó Hermione- ¡Harry! ¡El es un hombre lobo! ¡Por eso falto a clases porque se convirtió esa noche!
Oír eso hizo que mi piel se erizara. ¿Hombre lobo? ¿Cómo no me di cuenta? ¿Será por eso que me acordé de él anoche al ver la luna llena?
- ¿Hombre lobo? -pregunté-.
- ¿Cuando lo descubriste? -preguntó él-.
- Cuando nos mandaron el trabajo de los licántropos -respondió-.
- Vaya Granger, eres sin duda la más inteligente de mi clase...
- ¡Vamos Remus! -gritó Sirius- ¡Está aquí y podemos matarlo!
- ¡Usted no mataría a Harry! -exclamé- ¿Verdad?
- ¡No queremos matar a Harry! -exclamó Lupin-.
- ¿Entonces a quién? -preguntó Hermione-.
- ¡Petter Pettigrew! -chilló Black-.
- ¡Expelliarmus! -gritó Snape, haciendo volar la varita de Lupin- Sirius... alfin tu ropa andrajosa muestra tu demencia interna... ¡Vallanse! -nos ordenó-.
- ¡Desmaius! -gritó Harry, dándole a Snape-.
- ¡Harry! ¿Que hiciste? -gritó Ron-.
- ¡Atacaste a un profesor! -dijo Hermione petrificada-.
- ¡Es un traidor! -replicó Harry-.
- ¡Pero aún asi es un maestro! -exclamé-.
Harry apuntó su varita hacia los dos hombres desarmados
- ¡Hablame de Pettigrew! -ordenó-.
- Estudió con nosotros -aclaró el licántropo- Creímos que era nuestro amigo
- No... El murió -dijo Harry- ¡Lo mataste!
- ¡No! Eso creí, hasta que mencionaste verlo en el mapa... -se defendió Lupin-.
- El mapa nos mintió -dijo Harry-.
- ¡El mapa jamás engaña! -replicó el animago-.
- ¡¿Cómo pueden estar tan seguros?! -preguntó Harry-.
- ¡Por que participamos en su elaboración! Yo era Lunático -aclaró Lupin-, Sirius Canuto, Peter Colagusano y tu padre era Cornamenta Harry.
Se produjo un súbito silencio en la habitación. Snape desmayado frente a nosotros, Lupin y Black miraban preocupados mientras Harry los apuntaba con su varita. Ron estaba sentado en una cama, con la pierna herida llena de sangre, agarrando a Scabbers para que la rata no escapara. Granger y yo quedámos inmóviles antes la situciación. Lo único que se me ocurrió fue sacar mi varita y apuntar a Ron
- Episkey -dije y su pierna dejó de sangrar-.
- Gracias -dijo el pelirrojo-.
Más minutos de silencio hasta que Harry habló
- Demuéstrame que es cierto lo que dices. ¿Dónde está Pettigrew?
- ¡Está allí! -dijo Sirius señalando a Ron-.
- ¡¿Pero por que creen que yo--
- ¡Tu no! -dijo Sirius- ¡La rata!
- Pero Scabbers ha estado en mi familia--
- ¡Doce años! ¿Una larga vida para una simple rata no crees?... Revísale las patas--Le falta un dedo ¿Verdad?
- ¿Pero que tiene eso que--
- Un dedo... Todo lo que quedó de Pettigrew fue--
- Su dedo. El muy cobarde se lo cortó para que creyeran que había muerto, pero no fue así.
- Demuéstralo -ordenó Harry-.
Black y Lupin intentaron quitarle a Scabbers a Ron, pero este luchó para quedarse con la pequeña rata.
- Dales la rata Ron -dijo Harry-.
- Ron... -susurré- Vamos...
Ron cedió y les dio la rata. Con un movimiento de varita Scabbers salió corriendo hasta transformarse en un viejo gordo asqueroso de aspecto muy familiar... Sé que lo conocía de alguna parte... Mientras yo pensaba Remus, Sirius, y Pettigrew luchaban, mejor dicho, Pettigrew huía mientras Lupin y Black trataban de matarlo.
- ¡Detenganse! -gritó Harry-.
- ¡Oh gracias! ¡Gracias! Usted es muy bueno señor -dijo arrodillándose e intentado tomar la mano de Harry, el cual se lo negó-.
- La única razón por la que no permito que te maten, es para que los Dementores te lleven -dijo sonriendo malvadamente-.
Todos salimos de la casa de los gritos, incluyendo a Snape. Harry y el profesor Lupin vigilaban a Pettigrew, Hermione ayudaba a Snape, quien estaba medio inconsciente y Sirius y yo ayudámos a Ron a salir de allí, él iba quejándose de su dolor de pierna.
- ¡Por favor! -exclamé- ¡Tu no sabes lo que es el dolor! -dije recordando el día que me marcaron. Ayudé a sentar a Ron y proseguí- Hablando de dolor, tengo que hablar con usted -dije dirigiendome hacia Snape-.
Este hizo una mueca y ya iba a quitarme puntos para Ravenclaw pero antes de que pudiera hablar, lo jalé hacia un rincón y le pregunté
- ¿Cuándo?
- Mañana mismo
Me quedé asombrada, no pensé que iba a ser tan pronto. Iba a volver a ayudar a Ron cuando
- ¡Harry! -exclamó Hermione, señalando la luna-.
El profesor Lupin se convirtió en hombre lobo frente a nosotros mientras Sirius lo ayudaba a deternerse y Pettigrew escapó. Fue allí cuando me acordé de quien era ese hombre
- ¡Debemos irnos de aquí! -exclamó Ron-.
- ¡No! -dijo Hermione- Esperen... -se acercó al licántropo- Profesor...
Este pareció reconocerla por un momento, pero después le gruñó
- ¡Vamonos! -dijo Ron-.
- No, aunque parezca extraño, puede funcionar -dije- Profesor Lupin... Soy Vinderwall ¿Me recuerda? Vamos profesor, tiene que reconocerme ¡Soy valiente y estúpida! ¡Recuerdelo...! Recuerdeme...
Intentó morderme pero lo esquivé y horrorizada grité
- ¡Profesor! 
- ¡Largo de aquí! -bramó Snape- ¡Lleven a Weasley a la enfermería y váyanse!
- ¡Pero profesor--
- ¡Nada de peros! ¡Largo!
- ¡Maldito traidor! -lo encaré y los 3 quedaron sorprendidos- ¡No voy a dejar solo a Harry! 
- ¡20 PUNTOS MENOS PARA RAVENCLAW! -gruñó enfurecido- ¡AHORA LARGO!
- ¡No me iré sin Harry! -dije desafiante-.
- ¡30 PUNTOS MENOS! -volvió a gritar- ¿Quieres más?
No podía perder más puntos para mi casa, 50 ya era MUCHÍSIMO. Evité los problemas y, junto con Granger, ayudé a Ron a ir con la señora Pomfrey. 
- ¿Qué planeabas? -se quejó Granger- ¡Perdiste 50 puntos para tu casa! ¡Menos mal que no estás en Gryffindor!
- Que yo sepa -dije sin perder la calma- Una vez tu también perdiste 50 puntos, 150 junto con Harry y Neville.
Hizo mueca de enojada, cuando iba a decir algo la callé y me concentré en mi camino hacia la enfermería.
- Snape fue duro contigo -dijo Ron alentándome-.
- Snape no fue duro conmigo... Recibí mi merecido, pero enserio quería ponerlo en su lugar...
Ninguno volvió a hablar. Cuando casi llegábamos a la enfermería, algo nos detuvo.
- ¿Qué hacen aquí a estas horas?
Volteamos. Minerva McGonagall estaba justo detrás de nosotros
- Profesora McGonagall -se apresuró a hablar Hermione- ¡Ron está herido!
La profesora examinó la pierna de Ron y después de unos minutos dijo
- Lo llevaré a la enfermería, ustedes vayan a sus habitaciones...
Granger aceptó y salió disparada, pero yo me quedé desafiando con la mirada a la profesora
- Vinderwall, ¿No me escuchó? ¡A su dormitorio!
- Vamonos Vinderwall -insistió Hermione-.
- Disculpe profesora, pero me gustaría acompañar a Ron hasta la enfermería...
- Ya he dicho que no. Valla a su habitación... ¡Severus! Que gusto, ¿Podría acompañar a la señorita Vinderwall hasta la sala común de Ravenclaw?
- Sería un honor profesora -contestó Snape mirandome con una escondida sonrisa malvada- ¡Vámonos Vinderwall!
Snape me guió hasta la torre de Ravenclaw, más bien me agarró por el cogote y, asfixiándome, me llevó hasta la sala común. Al llegar, resolví el acertijo y abrí la puerta. Entró a la sala común que estaba llena de Ravenclaws y me arrojó al suelo, haciendome caer de rodillas. Todos miraban extrañados cuando Snape habló:
- 50 puntos menos para Ravenclaw, y pueden agradesérselo a la señorita Vinderwall.
Todos se quedaron perplejos ante tal cifra y Snape desapareció entre las sombras. Estaba ahogándome y tosía, Ginny se acercó a mi mientras los demás me dedicaban una mirada asesina.
- ¡¿Qué fue lo que pasó?! -exclamó Ginny-.
- Un millón de cosas -dije ignorando mi tos- pero lo que importa ahora es tu hermano... 
- ¿Qué le pasó a mi---
Ginny trató de preguntar cuando ya me dirigía hacia la enfermería. ¡No iba a dejar a Ron solo en ese estado! Iba sigilosamente hacia donde se encontraba el pelirrojo cuando me topé con Hermione
- Estas loca -me dijo- estás buscando que te expulsen y estás perjudicando a Ravenclaw.
- No puedo creerlo Granger -respondí- Conosco a Ronald hace apenas unos días, tu hace tres años... Pero mira quien va a ayudarlo cuando lo necesita...
Tras esa charla, llegué a salvo a la enfermería. Burlé a la Señora Pomfrey y entré fácilmente. Ron estaba solo en una cama, con la pierna enyesada. Fui hasta su cama y me senté al lado de él.
- ¿Qué haces aquí? -preguntó-.
- Vaya recibimiento -dije irónica- Vengo a cuidarte. Mañana será un día... Agitado.
Me senté en una silla a su lado y me quedé dormida allí 

Aww no es cute?
Fue a cuidar a Ron mientras lo necesitaba :3
Jajajaj espero que les guste...
Se imaginaran el cap que viene!!
Les doy una pista con el título...
Capítulo 8: Empieza la guerra... ¿Y los celos?
Jajaja bno, ojala les guste y comenten
Grax!! Bye :)

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