miércoles, 22 de junio de 2011

CAPÍTULO 1: Ravenclaw, campeón de Hogwarts

Harry Potter y el Cáliz de Fuego
Los Planes de Voldemort y la vida de Violet Vinderwall
(Jajaja volví a decirlo!! XD)

¡Holaa! Quería recordarles el título una vez más jajaja. Espero disfruten de esta nueva temporada de la vida de Violet.

Capítulo 1: Ravenclaw, campeón de Hogwarts
- No puedo creer que me sigan dando asientos de primera...
Aunque mis padres, unos importantes aurores que custodiaban a los prisioneros de Azkaban, murieron hace más de nueve de años, siguen dandome privilegios de parte del Ministerio, como por ejemplo, asientos en primera fila para la final de Quidditch: ¡Irlanda contra Bulgaria!
Al fin, ya estoy arriba, y para mi sorpresa...
- ¡Winky! -saludé-.
Señora... -dijo Winky, la elfina doméstica, con un gesto amable, pero tapándose la cara con las manos-.
- Winky, que no me llames señora, creí haber hablado de eso contigo... Me haces sentir como vieja... ¿Por que te tapas la cara? ¿Es una nueva norma élfica? -pregunté con sarcasmo-.
- Winky se tapa la cara por... -se destapó por un momento pero abrió mucho sus ojos castaños y los volvió a cerrar mientras volvía a cubrirse la cara- ¡No soporto las alturas! -sollozó-.
- ¿Por qué no te vas? Apuesto a que le guardas un puesto a tu amo ¿No? Si quieres yo...
No debí decir eso. Winky empezó a gemir más fuerte y negó con la cabeza, golpeándose con sus propias orejas.
- Está bien, está bien... Yo solo trataba de...--
- ¡Violet! ¡¿Qué le estás haciendo?!
La voz de Hermione resonó tras de mí. Cuando volteé allí estaba ella, con Harry, Ron y su familia. 
- ¡Chicos! -saludé alegre- ¿Son sus asientos? -pregunté señalando la fila de asientos a mi lado- Menos mal, pensé que tendría que sentarme junto con alguien desagra--
- ¡¿Qué le hiciste?! -chilló Hermione, viendo a Winky-.
- ¡No le hice nada! -resoplé- Winky se comporta así la mayoría del tiempo.
- ¿Te llamas Winky? -preguntó Hermione con gentileza- ¿Que te hizo Violet? ¿Que te pasó en la cara?
- Violet Vinderwall no me ha hecho nada, señora -sollozó Winky- Y Winky se tapa la cara porque no le gustan las alturas...
- Hola Harry... Hola Ron -dije haciendo casi omiso a Hermione y abrazando a cada uno- No sabía que iban a venir.
- Bueno, como su padre trabaja en el ministerio le dieron entradas -dijo Harry-.
- ¿Conoces a Winky? -preguntó Ron-.
- Claro Ronald -dije- ¿Qué crees, que vivo encerrada en cuatro paredes? -dije arqueando una ceja- Winky es la elfina del señor Crouch ¿Cierto Winky?
- Por favor, -suplicó Ron- no lo menciones cerca de Percy.
- Es un mal hombre -reclamó Hermione- ¿Cómo le puede hacer esto a Winky?
- ¿Puedo sentarme aquí? -pregunté señalando un asiento a su lado- No quiero sentarme a su lado... -dije viendo a Hermione-.
- ¡Violet!
- ¡Ginny! -la abracé- ¿Cómo estás?
- Bien, bien... Es raro verte sin algo sobre tu hombro...
- Ah, Pain prefiere disfrutar del partido más de cerca -dije mirando al cielo-.
- Hola Violet -saludó Percy-.
- Hola Percy -devolví el saludo por cortesía, pero no me agradaba hablar con Percy... Era mejor hablar con una pared- He oído que ahora trabajas en el Ministerio ¿Verdad?
Ron me fulminó con la mirada, y al segundo entendí por qué. 
- Sí, es cierto -confirmó henchido de orgullo- Trabajo en...
- Pensándolo mejor... ¿Puedo sentarme aquí? -susurré mientras me sentaba entre Harry y Ron, lejos de Percy y sus sugerencias sobre el ancho de los calderos- Interesante Percy ^^
Al instante en que Percy me iba a responder, (por suerte) llegó Cornelius Fudge, el Ministro de Magia, tratando de hablar con un hombre, imagino que el ministro de bulgaria, con el cual no se entendía.
- ¡Ah, Harry! -saludó- Ya sabe ministro, Harry Potter -al parecer no le entendió nada- ¡Harry Potter! ¡Seguro que lo conoce! El niño que sobrevivió al ataque de Quien-usted-sabe...
El hombre pareció entender cuando vio la cicatriz de Harry, y se puso a decir en voz alta y visiblemente emocionado cosas que nadie entendió. 
- Al fin  nos entendemos -nos explicó- No soy muy bueno en idiomas... Para estas cosas Barty Couch me echa una mano... Veo que su elfina doméstica le está guardando el asiento, hizo bien, estos búlgaros quieren quedarse los mejores asientos... ¡Ah, allí está Lucius! 
Los chicos y yo volteamos rápidamente. Los que caminaban a los asientos vacios de la fila superior, justo detrás de nosotros, no eran otros más que Draco, Lucius y Narcisa Malfoy, que hizo un gesto muy impropio de ella, como si hubiera estado oliendo...
- ¡Ah, Fudge! -dijo Lucius tendiendole una mano al Ministro- ¿Cómo estás? Me parece que no conocías a mi mujer, Narcisa, ni a nuestro hijo, Draco.
Draco había pasado sus ojos de mí, hacia Ron y Harry, que lo miraban con la misma expresión de odio que él a ellos.
- Draco -dijo fríamente Lucius, que me miraba como si fuera desecho de animal y yo al el de la misma manera- No me habías dicho que habías invitado a tu... Amiga.
- No... No invité a nadie -respondió-.
- No -repuse indignada, frunciendo el entrecejo- Francamente, no invitó a nadie. 
Me volteé de cara al estadio y los demás hicieron lo mismo. Desconcertado, el señor Fudge se sentó con su compañero búlgaro y empezó el partido.
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Creo que era... ¿Aquí...? Ah, si. Si, si, aquí es. Toda una carpa para mí y vaya que es grande. Nunca habría venido aquí pero... Bueno, Irlanda y Bulgaria compitiendo en el Mundial de Quidditch no es algo que ocurra todos los días, claro, tenía que verlo. Bien, supongo que ahora debo dejar celebrar a los Irlandeses y prepararme para dormir aquí, mañana volveré a la mansión e iré al Callejón Diagon para comprarme todo lo necesario para un año nuevo en Hogwarts... Ah, Hogwarts... Al fin, ese lugar terminó agradandome... Después de todo, es mi hogar... Tan solo pensar como terminó el resto del año pasado...
Flashback

Al fin era la final de Quidditch. Ravenclaw le había ganado a Gryffindor por 10 puntos, lo cual me amargó. ¡Era humillante haber ganado por unos miseros 10 puntos! Pero la situación cambió cuando supe que Hufflepuff no salió invicto ante Slytherin.
- Buen juego -dijeron Harry y Ron a la vez-.
- Gracias, pero debo reconocer que también jugaste excelente Harry, y que ganar tan solo por 10 puntos no me anima demasiado -dije-.
- Vamos -dijo Harry- ¡Ganaron, es lo que importa! No importa si por un punto o cien... ¡Ganaron! -exclamó tan alegre que cualquiera podría pensar que Gryffindor había ganado la Copa-.
- Además -añadió Ron- Oí que Slytherin le ganó a Hufflepuff... 
Oir eso me motivó
- ¿Enserio? -pregunté con una sonrisa de oreja a oreja-.
- Oh si -dijo Ron- Hazme un favor y gánales
- ¡Por supuesto! -dije-.
Ahora tenía motivo para seguir alegre. Me encantará probar que soy mejor que Draco en Quidditch. Ambos somos muy competitivos y me agrada la idea de ganar--Digo, competir contra Slytherin.
Ron no se había apuntado al equipo de Quidditch de Gryffindor ya que le había perdido el gusto a volar desde que se cayó de la escoba u.u'.
Pasaron los días y mi equipo estaba reunido mientras el capitán de Ravenclaw, Roger Davies, nos daba su discurso de siempre. Yo terminaba de ponerme el uniforme y agarraba mi saeta de fuego mientras Pain observaba desde mi hombro.
- Bueno chicos -dijo Roger- Hoy será un día muy importante... Hoy será--
- El día... -interrumpió Bradley-.
- El GRAN día -dijo Jeremy- En que venceremos...
- ...Y nos llevaremos la copa de Quidditch a nuestra casa -dije-.
- ¡Ravenclaw! -gritamos los tres al mismo tiempo-.
- Vaya, veo que se saben mi discurso -dijo Roger con aire de sorprendido-.
- ¿Cual discurso? ¿El que siempre dices antes de todos los partidos? Ah si, nos lo sabemos... De memoria ¬¬ -dije haciendo énfasis en las dos últimas palabras-.
- Bueno, bueno, ya calma Violet -dijo- Y por cierto, debes dejar a tu águila aquí, o si no, creeran que haces trampa.
- ¡Yo no hago trampa! -exclamé indignada- ¡Y Pain viene conmigo!
- Bueno chicos, dejen de pelear -dijo Cho separándonos- Roger, Violet no hace trampa y creo que está bien que 'Pain' nos acompañe mientras se mantenga a unos metros de distancia. Y Violet, debes dejar de ser tan agresiva.
- De acuerdo -dijo Roger-.
- No prometo nada -dije- ¡Excepto la Copa de Quidditch! -dije mirando alegremente a Brad y a Jeremy y juntamos nuestras manos de nuevo-.
- Bien equipo, ¡A ganar! -dijo Duncan, mi compañero golpeador-.
Todos juntamos nuestras manos y le dije a Pain que se quedara en mi hombro mientras subíamos.
- Bien, ya que se saben mi discurso--
- De memoria -agregó Jeremy pero se cayó mientras Davies lo fulminaba con su mirada-...
- Espero que se hayan aprendido bien las tácticas y recuerden, Slytherin es el equipo más tramposo que pueda existir, y si hace falta ponernos a su nivel, lo haremos. Duncan, Violet, confío en que harán un buen trabajo con las bludgers, especialmente tu Violet, a pesar de que el buscador de Slytherin es tu--
- Davies, como por milésima vez que Draco y yo no tenemos NADA -dije mientras maldecía por ruborizarme cada vez que decían su nombre, desde 'el beso' no habíamos cambiado palabra y nada era normal para mí-.
- Como digas... -siguió Roger- Yo solo digo que...
- ¡Roger! -exclamó Cho- ¡Deja tranquila a la pobre chica! 
- Está bien, está bien... Perdona Violet, es que la Copa me está poniendo así... Pero confío en que Duncan hará un buen trabajo--
- ¡ROGER! -exclamaron todos mientras indicaban que tenían que salir-.
- Ah si, si, lo siento. Ahora, junten las manos...
- ¡Ravenclaw, -gritamos todos- A ganar! 
Salimos y saldudamos con respeto a los de Slytherin, los cuales nos evaluaron con la mirada. Les devolví una mirada cargada de odio, mirando hacia arriba ya que todos eran más altos que yo, hasta que un bajito llamó mi atención.
- Buena suerte -dijo Draco, hablándome por primera vez desde Navidad-.
- Gracias -dije- Quiero que sepas que voy a golpearte de ser necesario -exclamé en tono burlón mientras me preparaba para subir-.
Sonó el silbato y ascendimos. Pain se soltó de mi hombro y subió un poco más que nosotros. El partido estuvo muy movido: Ravenclaw empezó con la Quaffle en las manos, cuando Peregrin Derrick arrojó la Bludger contra nuestro jugador. Me dió rabia y lancé la Bludger que tenía lo más fuerte posible, derribando a Peregrin de su escoba y haciendo que cayera al piso. Mientras tanto, Lee Jordan narraba el partido:
- Y... ¡Auch! ¡Eso debió doler! ¡Una Bludger fue lanzada fuertemente por la golpeadora de Ravenclaw, Violet Vinderwall, haciendo que Derrick, el golpedor de Slytherin, cayera bruscamente al suelo! ¿Eso no se cuenta como falta? Aunque, no importa. Ni que quisiera ver a Slytherin llevarse la copa otro año...
- ¡Jordan! 
- Lo siento, profesora McGonagall. Pero es la verdad...
Mientras tanto, en las alturas, Pain disfrutaba del espectáculo que se libraba entre Ravenclaw y Slytherin; las águilas y las serpientes. Yo estaba en mi escoba haciendo lo mismo que Pain, disfrutar del partido. No había nada que hacer ya que ambas Bludgers estaban a poseción de los Slytherins, así que Duncan y yo no podíamos hacer nada más que proteger a nuestros jugadores y desviar cualquier ataque posible.
Duncan también era bateador de Ravenclaw, por ende era mi pareja. Era alto y fuerte, muy bueno para su puesto en Quidditch. Tenía el cabello y los ojos claros y, como Harry, tenía talento para encontrar problemas. Estaba tan concentrado en las bludgers que decidí mantener mi cabeza en el partido y no en la banca del parque antes de Navidad...
- ¡Vamos equipo! ¡Hay que ganar por más de diez puntos! -grité-.
Desafortunadamente, Goyle, que tenía una Bludger, la lanzó violentamente contra Cho Chang, nuestra buscadora, y ni Duncan ni yo pudimos detenerlo. Le dio directo en la nuca, dejánole a Draco camino libre.
Pain y yo nos lanzamos en picada para atajar a Cho, la cual caía incosciente de su escoba. Pain llegó a tiempo para sujetarla y cuando llegué, pudimos bajarla entre las dos. 
- ¡Falta! -chillé con rabia mientras sujetaba a Cho en mis brazos- ¡Eso fue una falta muy grave!
La señora Hooch se acercó y pidió que llevaran a Cho a la enfermería.
- ¡¿Qué vamos a hacer!? -chilló Roger- ¡Cho es nuestra buscadora! ¡Sin buscadora, no podremos hacer nada! ¡Slytherin se llevará la--
- ¡No! -grité- ¡Slytherin no se llevará la Copa! Duncan -dije volteando a ver al chico- Tu podrás encargarte de las Bludgers solo ¿No?
- ¿No pensarás en--
- ¡Es nuestra una oportunidad! ¡Yo reemplazaré a Cho y así podremos ganar la Copa! ¡Duncan puede desviar las Bludgers!
- Pero... ¿Estás segura que podrás con esto?
- ¡Mas que segura! ¿Verdad Pain? -miré al águila, la cual asintió- Vamos... Somos un equipo... ¿Confías en mí? -pregunté a Roger mirándolo a los ojos. Asintió después de unos segundos- ¡Entonces tienes que dejarme ser la buscadora!
Miró a ambos lados, y presionado por el equipo, por primera vez Roger Davies no sabía que hacer en un partido de Quidditch.
- Lo hará bien -dijo Brad-.
- ¡Es nuestra única esperanza! -exclamó Grant Page, nuestro guardián-.
- Bien... Pero intenta atrapar rápido la snitch, mientras más rápido, menos trabajo tendrá Duncan, que ya es suficiente por culpa de Slytherin.
Asentí
- ¡Oigan Ravenclaws! -se escuchó gritar a Marcus Flint, el capitán de Slytherin- ¿Se van a quedar allí como los perdedores que son?
Oír a Flint llamarnos perdedores me dio coraje.
- ¡¿Por qué no bajas y me-- -me callé al ver que Hooch me miraba- Y me terminas de decir lo que dijiste...? No pude oírte con las fuertes ovaciones que nos hacen Gryffindor, Hufflepuff y Ravenclaw, por supuesto.
Marcus solo volteó los ojos y todos los de Slytherin se elevaron.
Todos agarramos nuestras escobas y subimos.
- ¡Y el partido continúa! -siguió narrando Lee- Al parecer, hay un cambio en el equipo de Ravenclaw, debido a la pérdida, obviamente planeada--
- ¡Jordan!
- ...de la buscadora Cho Chang, la golpeadora, Violet Vinderwall estará jugando como la nueva buscadora de Ravenclaw (aplausos) Kevin Bletchley toma posesión de la Quaffle, pero gracias a una espectacular jugada de Grant Page, no logra hacer puntos. Ravenclaw en posesión, esquiva la Bludger gracias a una jugada de Duncan Inglebee, sigue y sigue y sigue y... ¡GOOOOOL DE RAVENCLAW! 
Todo el estadio se inundó de aplausos, a excepción de Slytherin. Aproveché ese momento de confusión y euforia y subí más alto.
- Pain -dije- Se que esto va contra la reglas, pero debes ayudarme a encontrar la snitch, ¡Casi matan a Duncan con una Bludger ahorita y no puedo dejar que lo lastimen porque...! ¡Porque es mi compañero y mi mejor amigo de Ravenclaw! -me sonrojé al ver la forma en la que me miraba Pain- ¡No de esa forma, Pain! ¡Deja de verme así!
Los brillantes y amarillos ojos del águila pardiza parecieron abrirse y brillar más que nunca, si observabas bien, era un brillo dorado, casi como un reflejo... ¿Que se movía? Ahí fue cuando volteé
- ¡La snitch!
Una pequeña bolita color dorado volaba graciosamente alrededor de Pain y de mí. Parecía divertirse cuando
- ¡Te tengo! -dije tratando de agarrarla, pero se escapó- ¿Ah?
Fue una persecución increíble más allá de las nubes. Pain permaneció inmóvil, puesto que era un águila muy noble y le encantaba seguir las reglas... Además, le ordené que se quedara quieta.
Bajé en picada tras la pequeña esfera. Draco me seguía porque también vio la pequeña esfera con alas y salió en su búsqueda. Recorrimos todo el campo, subiendo, bajando y rodeando todo lo que se me atravesaba. 'Accidentalmente' golpeé a Adrian Pucey en un intento desesperado para evitar estrellarme contra Duncan, que hacía un buen trabajo con las bludgers solo, ya que tenía de enemigo al equipo más tramposo de Hogwarts. Por un segundo perdí la vista de la snitch, pero no paré y comencé a volar en sentido contrario, como si la snitch hubiera dado un giro repentino, para alejar de allí a Draco. Efectivamente, el muy tarado siguió corriendo mientras yo me detuve en seco, volteé y la volví a ver, Marcus Flint llamaba a Draco mientras yo estaba a unos pocos metros de agarrarla. Subió y yo hice lo mismo. Ninguno de los dos llevaba ventaja y estábamos codo a codo. Draco trató de empujarme
- ¡¿Qué haces?! -pregunté-.
- ¡Esto es Quidditch, aquí todo se vale! -dijo mientras íbamos tras la snitch- Sino ganamos, lo más probable es que Flint me mate.
- ¿Así que todo se vale? 
Se me prendió el foco, iba a conseguir la snitch de una maldita vez. Volteé la cabeza para abajo, Duncan estaba en problemas, tenía que ser lo más rápida posible. 
- ¿Sabes Draco? He estado pensando en tí todo el verano... -dijo lo más lento posible-.
- ¿Enserio? -preguntó sin detenerse-.
- Si -dije mientras enderezaba la escoba y me dirigía a la derecha, por donde fue la snitch- No puedo sacar mi cabeza de ese banco en el parque...
Draco no dijo nada, solo se concentró en enderezar la escoba y seguir la snitch. Se me acababan las ideas.
- ¿No quieres... repetirlo? -pregunté -mientras giraba y lo obligaba a parar, ganando ventaja-.
- ¿A que te re-- dijo colocandose a mi lado-.
Me acerqué lo suficiente le dí un beso muy cerca de los labios, haciendo que disminuyera la velocidad y tomando así mucha más ventaja.
- Te extrañé en Navidad -dije, le guiñé y ojo y me dirigí a la snitch-. 
Jordan seguía narrando el partido: ¡Y Ravenclaw no logra hacer puntos esta vez! (Evidentemente fue una trampa por parte de Slytherin) Por otra parte, no hay rastro de Violet ni del pequeño renacuajo--ni de Draco -se corrigió al ver la mirada severa de McGonagall- Deben estar muy alto por sobre las nubes intentando agarrar la snitch cada uno... ¡Suerte Violet!
En un minuto de suspenso, todo el estadio se cayó. Los 12 jugadores pararon de hacer lo que hacían y dirigieron unas miradas a las nubes, aunque no pudieron divisar nada más.
Salí de entre ellas seguida por Draco, que estaba rojo de furia. Bajamos en picada y el disminuyó la velocidad para aterrizar, sin embargo, por un momento parecí estrellarme cuando levanté el brazo con el puño cerrado, donde se podían divisar dos pequeñas alitas doradas tratando de salir con todas sus fuerzas
- La tengo... ¡La tengo! ¡Tengo la snitch!
El estadio parecía tan increíble. No se oía más nada que los ensordecedores aplausos de la multitud
- ¡Ravenclaw gana! ¡Ravenclaw gana! -repetían Fred y George Weasley por el altavoz donde estaba hablando su compañero Lee Jordan- ¡Violet! ¡Eres increíble!
- ¡Ravenclaw gana la Copa! -dije alegre mientras abrazaba a Duncan- ¡Hiciste un excelente trabajo con esas Bludgers!
- ¿Y tú? -preguntó él- ¡Eres fantástica! -dijo abrazándome de nuevo-.
- ¡Ganamos! ¡Ganamos! -repetía Roger con lágrimas en la cara-.
- Fue una buena idea ponerme como buscadora ¿No? -dije levantando una ceja-.
- ¡¿Buena?! -preguntó y me levantó en sus hombros mientras yo sostenía la Copa de Quidditch- ¡GANAMOS!
- Al fin... Después de tanto tiempo... ¡RAVENCLAW CAMPEÓN!
Jeremy y Roger me bajaron de sus hombros y todos (A excepción de Cho) juntamos nuestras manos y gritamos:
- ¡Ravenclaw de corazón! ¡Ganadores por excelencia, no por convicción!
Fue una gran celebración de parte de Hufflepuff, Gryffindor y, por supuesto, Ravenclaw... Ni se imaginan como se pusieron de contentos Ron y Harry...
Fin del Flashback

Nada particularmente interesante pasó el resto del año... 
- ¡Cuidado! ¡Ahí vienen! -gritó alguien sacándome de mis pensamientos-.
La gente gritaba 'Cuidado, cuidado'. Salí de la gigantesca tienda de montar y pude observar una gran cantidad de objetos destruidos o en llamas. De pronto, unos 30 mortífagos aparecieron ante mí destruyéndolo todo.
- ¡Pain! -grité mientras me tapaba la cara con una mano y extendía el otro brazo-.
El águila se posó en el otro brazo y salí corriendo. Ellos no debían verme, pensarían que era una traidora y me matarían. No les tenía miedo si fueran unos cuantos, pero eran 30 contra Pain y contra mí, no era un momento de ventaja y tendría que huir. Hechicé las cosas de mayor valor para transportarla a mi mansión en Londres (mundo muggle) antes de salir. No veía el camino que tomaba, porque estaba cubriendo mi cara, cuando me tropecé con algo y caí
- ¡Ah!
Era tal la confusión que ni Pain ni yo entendíamos nada. La gente salía corriendo en todas direcciones y todo era una locura, sin mencionar la destrucción total por parte de los mortífagos.
- ¡Pain, sálvate! -grité-.
El águila no obedeció y se quedó conmigo, intentando levantarme.
- Pain, ¿No oíste? ¡Obedece y vete! -grité tratando de salvar al águila y la ahuyenté con la mano-.
Esta se desconcertó por mi actitud pero obedeció. Traté de cubrir mi cara lo mejor posible para que no me reconocieran. Cuando los mortífagos estuvieron más cerca, empezó a arderme el tobillo. Nadie me reconoció, por suerte. Estaba casi en medio de un bosque cuando todos se fueron. Pensé que todo iba a estar bien cuando alguien invocó la marca tenebrosa y el miedo me invadió, era bien sabido que los mortífagos la invocaban cuando habían cometido un asesinato. De pronto, escuché un ruido no muy lejos de mí.
- ¡¿Quién anda allí!? -pregunté sacando la varita con una mano apuntando al sitio de donde provenía el ruido y sujetando mi tobillo con la otra- ¡Le advierto que no quiere problemas conmigo! -Nadie habló- ¡Responde!
- ¿Violet? -dijo el desconocido-.
- ¿Harry?
- ¡Violet! -corrió hacia mí- ¡¿Que pasó?!
- No importa, ¡Un hombre apareció aquí e hizo esto! -dije señalando la marca en el cielo-.
- ¡Violet! ¡Harry!
- ¡Ron! ¡Hermione! -dijimos al mismo tiempo- ¿Cómo nos encontraron?
- Ella me ayudó -dije señalando a Pain-.
- ¡Pain! -exclamé parándome ignorando el dolor del tobillo- ¡Pain lo siento!
- ¡QUE NADIE SE MUEVA! -gritó un hombre apuntandonos con su varita y rodeandonos con otros cuatro hombres- ¡¿QUIEN LO HA HECHO?!
¿Quién ha hecho qué? habría preguntado, pero un movimiento en falso y...
- ¡Basta! -dijo un pelirrojo alto- ¡Ellos no han hecho nada! ¡Apuesto a que ni siquiera saben lo que significa! ¡Son solo niños!
El hombre siguió apuntándonos por un momento cuando
- Si no fueron ustedes... ¿Quien fue? -preguntó-.
- Yo... ¡Yo vi a un hombre! -exclamé-.
No sabía que hacer y no iban a creernos, así que me inventé algo.
- ¿Un hombre? -preguntó Ludo Bagman, el señor que me había dado las entradas al partido- ¿Quién?
- Pues... No se quien era...
- Mientes -dijo Bartemius Crouch, un hombre sumamente insoportable-.
- ¡No miento! -excalmé- Pero yo no conozco a todo el mundo para saber quien era él.
- Bueno -dijo Ludo- Por lo menos sabemos que era un hombre... ¿Puedes describirlo?
- Estem... El era... Un hombre, claro. Pero el... ¿Era castaño?
- ¿Lo estás aclarando, o peguntando? -preguntó un señor de bigote y barba castaña-.
- Vamos Amos, no hay necesidad de ponerse así... -intervino Ludo---
- ¡Pero ellos son los únicos aquí! ¡Son los unicos que pudieron---
- ¡Amos! -exclamó el señor Weasley- ¡¿Estás inculpándolos?! ¡Uno de estos chicos es mi hijo! ¡Y el otro es Harry Potter! Creo que sabrás su historia, ¿No? Además, no tiene su varita...
- Si, si, Arthur... Lo siento chicos.
- Diganme -dijo el señor Weasley- ¿Donde has visto salir la marca, o donde viste al sujeto?
- Esto...
- ¡De allí! -dijo Hermione, señalando unos arbustos-. 
- ¡Yo voy! -dijo Ludo-.
Bagman se aproximó a los arbustos y salió de allí, con algo semi-incosciente entre los brazos, como un cuerpo sin vida, más sorprendido de lo que se esperaban algunos...
- Fue... Winky
Después de una reprimenda hacia Winky (que resultaba tener la varita de Harry y la hacía más sospechosa aún) del señor Crouch, este la despidió (cosa que irritó mucho a Hermione) y nos fuimos. Todos los que nos rodeaban se marcharon y Arthur nos condujo hacia un sitio seguro
- ¿Que pasa? -preguntó Ron-.
- Yo se -dije- Pero este no es el momento indicado...
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- ¿Mortífagos? -preguntó Harry-.
- Y bastantes -aclaré agarrando otra rana de chocolate- Pero... ¿Qué hacían ellos ahí? Es decir, hace un año estuve ante la presencia del mismísimo Voldemort, pero se supone que desapareció en la Batalla de Hogwarts... ¿No?
Nadie se atrevió a responder
- Bueno, ya sabíamos lo de los mortífagos... -explicó Hermione- Pero pensábamos que tu sabrías el porque estaban allí...
- Ah bueno, eso si que es verdad que no lo sé... Y lo del hombre de la marca tenebrosa...
- Ya se que te lo inventaste -aclaró Hermione- Por eso dije lo de los arbustos... Aunque no debí hacerlo. ¡Pobre Winky!
- Mortífagos -suspiré ignorando a Hermione- Gente inconclusa que va por la vida causando nada más que destrucción por diversión... ¡Cobardes de porquería si no están con su amo! Pero, cuando están juntos, tienen el poder suficiente para matar hasta a un pequeño niño... -suspiré de nuevo- ¿O tal vez no? -volteé a mirar a Harry-.
- ¿Un niño? -preguntó Ron desconcertado-.
Negué con la cabeza y una gran sonrisa.
- Tu no entiendes la manera de razonar de una Ravenclaw tan compleja como yo ¿Cierto?... Hablando de Ravenclaw... Y complejidad... ¿Y tu hermana? No la he visto desde el andén...
- Debe estar en un vagón con los de su año -aclaró Ron-.
- ¡Shh! -susurró de pronto Hermione-.
Oímos una voz familiar que arrastraba las palabras en el vagón del frente, que tenía la puerta entre-abierta.
-... Mi padre pensó en enviarme a Durmstang antes que a Hogwarts. Conoce al director. Bueno, ya saben lo que piensa de Dumbledore... En cambio, en Durmstang no admiten sangres sucia. A mi papá le hubiera encantado que estudiara allí, ya que tienen una actitud mucho más sensata que Hogwarts con respecto a las Artes Oscuras, pero a mi madre no le gustaba la idea de ir a estudiar tan lejos...
Hermione se levantó a cerrar la puerta del compartimiento.
- ¿Así que piensa que le habría venido mejor estudiar en Durmstang? -preguntó irritada- Me gustaría que lo hubieran llevado allí, así no tendríamos que aguantarlo...
Comprendí que era Draco el que hablaba a sus dos gorilas: Crabbe y Goyle
- ¿Durmstang es otra escuela de magia? -preguntó Harry-.
Hermione nos explicó acerca de Durmstang y Beauxbatons, otra escuela. Nos dijo que estaban protegidas bajo encantamientos de todo tipo. 
La lluvia azotaba con furia las ventanas y Pigwidgeon, la pequea lechuza de Ron, estaba más escandalosa que nunca. Pain lo miraba con rabia (No le agradaban las lechuzas) y Crookshanks lo miraba con los ojos bien abiertos. Ron agarró un traje rojo y cubrió su jaula, disminuyendo así sus escandalosos chillidos. 
En poco tiempo, nuestro vagón se fue llenando. Seamus Finnigan, Dean Thomas y Neville Longbottom se unieron a nosotros. No me agradó la idea de que vinieran a invadir nuestro vagón, pero no iba a prohibírselo, además, terminaron agradándome. Mientras hablabamos sobre el partido, Hermione se puso a leer su libro, ya que no estaba tan emocionada por el Quidditch como nosotros. 
- Mi abuela no me dejó ir -sollozó Neville tristemente- Supongo que fue genial...
- ¡Lo fue! -exclamó Ron (A los hombres si les falta sensibilidad ¬¬)- Vimos muy de cerca a Viktor Krum porque estuvimos en la tribuna principal--
- Por primera y última vez en tu vida, Weasley -dijo una voz familiar-.
Draco estaba apoyado en el marco de la puerta, con sus 'gorilas' a su espalda. Evidentemente, había escuchado la conversación.
- No recuerdo haberte invitado a entrar, Malfoy -dijo Harry-.
Me sentí incomoda, así que no hablé. Pig hacía más ruido que nunca.
- ¿Que es eso Weasley? -dijo señalando la jaula de Pig, en la cual colgaba una manga de la túnica-.
Ron trató de agarrarla pero Draco se adenlantó y la tomó primero. Después de examinarla y ver lo que era, empezó a reir.
- ¡Miren esto! -exclamó encantado de mostrarle el traje a Crabbe y a Goyle- No pensarás ponerte esto ¿Cierto? Estuvieron de moda en... ¡1890!
- ¡Vete a la mierda, Malfoy! -exclamó Ron, con su cara colorada, mientras le quitaba el traje de las manos a Draco-.
El solo rió. Fruncí el ceño y le hice un gesto de que se fuera con la cabeza.
- ¿Me acompañas? -me dijo señalando su vagón con la cabeza-.
- ¿Con tus dos gorilas? No lo creo... -dije secamente. No me gustaba que tratara así a mis amigos ¡Menos frente a mí!- Pero gracias -dije indignada- Por lo menos me invitas a ir contigo a alguna parte ¬¬.
Se volvió hacia Crabbe y Goyle y los tres se dirigieron a su vagón. Ron se paró y cerró la puerta del nuestro con tanta fuerza que el vidrio de la puerta se rompió. Despues de reñir a Ron, Hermione reparó el cristal con un hechizo.
- No se cómo lo soportas -dijo Ron aún colorado-.
- Puede que sea... bruto con ustedes... Pero aún así es... Amable conmigo -dije tratando de buscar las palabras adecuadas- A veces.
Dean, Seamus y Neville abandonaron nuestro compartimiento y se dirigieron al suyo.
- Oigan -mencionó Hermione- Pronto llegaremos a Hogwarts, deberíamos cambiarnos.
- Aún no entiendo por qué debemos venir al tren con ropa muggle -bufó Ron-.
- Sería muy obvio -dije-.
- ¿Qué crees que los muggles pensarían al ver gente vestida de esta manera con lechuzas y equipaje algo extraño atravesando una pared? -preguntó Hermione- ¿Qué pasaría si también tuvieramos las túnicas negras? Es por eso que usamos esta ropa, para disimular un poco...
- Bueno, voy a cambiarme -dije-.
Al abrir la puerta, la señora del carrito que vende dulces se acercó y Harry se quedó como tarado viendo a Cho Chang, la buscadora de mi equipo. Tuve que darle un codazo para que reaccionara y me dejara pasar al baño
¡Holaaa!
¡Perdon x la espera pro mejor tarde q nunk! xD
Jajaja otra vez sorry! Espero q les guste!
Byee! Pa0

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